Un empate con bronca y reclamos
El cierre del partido entre Deportivo Riestra y Vélez quedó marcado por la tensión. Apenas terminó el encuentro, Gustavo Barros Schelotto fue a retirar a sus jugadores, todavía enfurecidos por la decisión que anuló el gol que podía poner al Fortín 2-1. El encuentro terminó 1-1 por la séptima fecha del Clausura y dejó una nueva polémica por resoluciones arbitrales
El entrenador de Vélez fue expulsado por ingresar al campo de juego para protestar una supuesta posición adelantada en la acción del gol de Riestra. Más tarde, en conferencia de prensa, apuntó con dureza contra Nazareno Arasa y el responsable del VAR, a quienes responsabilizó por impedir que su equipo se quedara con la victoria y hasta sostuvo que no deberían volver a dirigirlo
La mirada de Vélez
Tiago Silvero también expresó su fastidio y dijo que el equipo sintió que todas las decisiones dudosas terminaron en contra. Según su lectura, Vélez mereció más por lo hecho durante el partido y se fue con bronca por no poder llevarse los tres puntos
Lucas Robertone, desde el banco, coincidió en que no hubo falta en la acción que derivó en la anulación del segundo tanto velezano. A su entender, se trató de un roce menor que no justificaba invalidar la jugada. También cuestionó una supuesta posición adelantada en el gol de Riestra
La respuesta de Riestra
Ignacio Arce defendió lo actuado por su equipo y aseguró que el desarrollo fue intenso, con un rival que jugó bien y con un Riestra que apostó al orden y la agresividad. Sobre la jugada más discutida, afirmó que vio infracción del delantero de Vélez y respaldó la intervención del VAR
El arquero también remarcó que el equipo necesitaba sumar y que, más allá de la polémica, se quedaba con el trabajo colectivo realizado durante el encuentro
Las dos jugadas bajo revisión
El primer foco de discusión estuvo en el gol de Riestra. A los 8 minutos del segundo tiempo, tras un tiro libre frontal y un despeje de Mammana, la jugada continuó por la izquierda hasta terminar en el cabezazo de Tomás González. En esa acción, la protesta de Vélez por una supuesta posición adelantada no tenía sustento
La segunda acción fue la que encendió definitivamente el enojo visitante. El gol de Vélez fue anulado por una infracción de Thiago Aguirre sobre Cristian Paz que, para el Fortín, no existió o fue insuficiente para invalidar el tanto. Arasa primero lo había convalidado, pero luego recibió el llamado del VAR, revisó la imagen y terminó anulándolo
El resultado dejó a Vélez con la sensación de haber perdido dos puntos por una decisión arbitral y volvió a instalar la discusión sobre el peso de los fallos en partidos decisivos