En seis meses, 148 localidades argentinas dejaron de contar con puntos para retirar efectivo. Sus habitantes deben trasladarse más de 15 kilómetros para acceder a billetes, una situación que alcanza a 209.319 personas

La información surge de un análisis del Observatorio Denaria, elaborado a partir de la serie semestral de puntos de acceso por localidad publicada por el Banco Central (BCRA). Entre las localidades afectadas figuran San Roque, en Mendoza; Villa Borjas-La Chimbera, en San Juan; y Barrio San Esteban-Los Pozos, en la provincia de Buenos Aires

Seis de cada diez localidades no tienen un punto cercano

Al cruzar los datos georreferenciados del BCRA con el Censo 2022, el relevamiento contabilizó 2420 localidades sin ningún lugar para retirar efectivo dentro de su propio ejido. El dato corresponde a febrero de este año y representa seis de cada diez de las 4019 localidades censales del país

A diciembre de 2025, el sistema financiero tenía 42.380 puntos de acceso a servicios financieros, con presencia en el 43% de las localidades y cobertura del 93,8% de la población adulta. Ese año se registró la primera caída de la cobertura adulta en toda la serie histórica del organismo monetario

La red financiera perdió una quinta parte de sus puntos

Entre junio y diciembre de 2025, los puntos de acceso a servicios financieros pasaron de 53.891 a 42.380. La reducción fue del 20,9% en apenas seis meses

El 92% de la contracción se concentró en las agencias complementarias, como comercios, farmacias, locutorios y otros establecimientos habilitados para operar por cuenta de una entidad financiera. Estos puntos bajaron de 21.430 a 10.813, una caída del 47,7%

En el mismo período, los cajeros automáticos disminuyeron un 1,3%; las terminales de autoservicio, un 9,6%; y las sucursales, un 6,3%. Según Denaria Argentina, las agencias complementarias son las más económicas de instalar y también las más fáciles de cerrar, pero resultan fundamentales para llegar a zonas donde no hay sucursales

Distancias extensas y baja conectividad

El relevamiento identificó 1010 localidades ubicadas a 15 kilómetros o más del punto de acceso más cercano. En conjunto, allí viven 793.420 personas. En 118 localidades, la distancia supera los 50 kilómetros

La situación es más compleja en otras 980 localidades, donde no hay puntos de acceso al efectivo y menos de la mitad de los hogares cuenta con conexión a internet. Esos lugares reúnen a 562.690 habitantes

Dentro del grupo de 148 localidades que perdieron sus puntos de efectivo, 43 también enfrentan esa baja conectividad. En ellas viven 51.170 personas, que no cuentan con una alternativa digital plena para reemplazar el uso de billetes

Menos extracciones y más pagos electrónicos

El retroceso de la infraestructura para retirar efectivo coincide con un mayor uso de medios de pago electrónicos. En julio de 2026 se realizaron 41 millones de extracciones en cajeros automáticos, un 28,3% menos que un año antes. Fue el segundo registro más bajo de la serie, detrás del mínimo de abril

En cambio, los pagos mediante transferencias alcanzaron 897,3 millones de operaciones, con un crecimiento interanual del 24,8%. Por cada extracción en un cajero se hicieron 21,8 pagos con transferencia. En enero de 2017, la relación era inversa: se registraban 12 extracciones por cada pago de ese tipo

El efectivo en manos del público también perdió peso real. Según el indicador Pulso del Circulante, en agosto se ubicó un 58% por debajo del nivel de enero de 2017. Además, la cantidad de billetes en circulación cayó un 25,6% interanual, hasta los 5776,8 millones de unidades

El debate sobre el derecho a usar efectivo

Denaria Argentina sostuvo que la legislación establece la obligación de aceptar pagos con débito, pero no fija una regulación equivalente sobre el efectivo a nivel nacional ni en las 24 jurisdicciones

La organización también señaló que, desde marzo de 2026, a partir de la Ley 27.802, los trabajadores dejaron de tener derecho a cobrar sus salarios en efectivo. Para la entidad, la reducción de puntos de acceso puede dejar sin alternativas a quienes no tienen conectividad suficiente o dependen del dinero físico