Thélyson Orélien negó haber utilizado inteligencia artificial para escribir su novela C’était ça ou mourir (Era eso o morir), publicada en Francia por Grasset. Sin embargo, reconoció haber plagiado textos de otros autores y pidió disculpas por esos hechos
“Ninguna frase de este libro fue creada por una máquina”, afirmó el escritor haitiano-canadiense, de 38 años. Según explicó, recurrió ocasionalmente a herramientas digitales para realizar investigaciones, pero aseguró que escribió personalmente la novela
Orélien contó que comenzó a trabajar en la obra en 2017, en Québec, y que terminó el primer borrador en 2019. También sostuvo que el libro nació de sus propias experiencias y de las de otros migrantes, vinculadas con el exilio
Reconoció plagios cometidos en sus primeros años en Canadá
El autor admitió haber cometido “errores inaceptables” al apropiarse de textos de autores reconocidos después de llegar a Canadá. Dijo que entonces tenía poco más de veinte años, leía mucho y todavía no dimensionaba todo lo que debía aprender
“La admiración no autoriza a tomar ni atribuirme textos que no son míos”, afirmó. Entre los textos señalados figura un conocido poema de la escritora cubana Dulce María Loynaz, ganadora del Premio Cervantes en 1992
La novela quedó fuera del Goncourt, pero sigue en el Renaudot
La polémica comenzó después de que una cuenta de X acusara a Orélien de haber escrito casi íntegramente la novela con herramientas de inteligencia artificial. Otros usuarios también señalaron supuestos plagios de textos publicados en Canadá más de una década atrás
A finales de septiembre, la Academia Goncourt retiró C’était ça ou mourir de la selección para el premio, cuya obra ganadora se conocerá el 3 de noviembre. El escritor, que ya obtuvo el Premio de Novela Fnac, continúa en cambio entre las nueve semifinalistas del Premio Renaudot
La editorial canadiense Bóreal suspendió el 25 de septiembre la gira promocional del libro, y Orélien regresó a Canadá dos días después
El debate sobre la IA divide al mundo literario
La controversia reavivó las discusiones sobre el uso de inteligencia artificial en la literatura y la fiabilidad de los detectores destinados a identificar textos generados por máquinas. En Francia, autores y lectores defendieron al escritor y remarcaron que esas herramientas no son infalibles
Los libreros franceses también le concedieron a Orélien el beneficio de la duda. Mientras continúa el debate sobre la autoría de la obra, la novela ya vendió casi cien mil ejemplares