WASHINGTON.- Kimberly Guilfoyle dejó su cargo como embajadora de Estados Unidos en Grecia después de que la Casa Blanca le pidiera renunciar por una serie de acusaciones sobre conductas impropias

Guilfoyle, exfiscal y exfigura televisiva, había sido designada por Donald Trump y asumió formalmente sus funciones en Atenas el 4 de noviembre pasado. Antes había trabajado como asesora del mandatario y en la recaudación de fondos de su campaña de 2020

La Casa Blanca tomó distancia

La secretaria de Prensa, Katie Zacharia, confirmó que el gobierno le solicitó la dimisión. Definió a Guilfoyle como un activo valioso para el equipo y le deseó éxito en el futuro

La presión sobre la embajadora había aumentado durante los últimos días. El lunes, Trump había admitido su malestar por los reportes sobre el caso y señaló que la situación estaba bajo análisis

Tras conocerse la renuncia, el presidente buscó marcar distancia. Dijo que Guilfoyle no formaba parte de su familia y recordó que había mantenido una relación con su hijo, Donald Trump Jr., entre 2018 y 2024

Una solicitud de 100.000 dólares

Una de las principales acusaciones sostiene que Guilfoyle pidió 100.000 dólares a Eric Deters, donante de Trump y ex candidato al Congreso, para cubrir una deuda de su tarjeta American Express

Según los reportes que desencadenaron el escándalo, la entonces embajadora habría ofrecido utilizar sus contactos dentro del gobierno para interceder por Deters ante el Servicio de Impuestos Internos y el Departamento de Justicia

Deters finalmente no habría enviado el dinero. Los abogados de Guilfoyle cuestionaron la autenticidad de los mensajes y aseguraron que el monto correspondía a honorarios pendientes por apariciones públicas y conferencias realizadas antes de su nominación

Cuestionamientos por su gestión en Atenas

También surgieron señalamientos sobre la relación de Guilfoyle con empresarios griegos y sobre la promoción de una compañía local y de uno de sus lobistas, Christos Marafatsos, en encuentros con funcionarios extranjeros

Algunos funcionarios europeos, según las acusaciones, habrían interpretado que Marafatsos tenía un papel oficial dentro de la embajada. Las denuncias son revisadas por el inspector general del Departamento de Estado

El secretario de Estado, Marco Rubio, quien había acompañado a Guilfoyle durante una visita a Atenas la semana anterior, también expresó su enojo por la situación. Consultado sobre el caso antes de partir de Grecia, rechazó que las versiones periodísticas fueran tomadas como una conclusión definitiva

La respuesta de Guilfoyle

En un mensaje publicado en X, Guilfoyle calificó las acusaciones de falsas y sostuvo que defenderá su nombre, su reputación y su integridad. Afirmó que dedicó su carrera a luchar por la justicia y que no permitirá que los señalamientos definan sus años de servicio público

Grecia es un aliado de Estados Unidos dentro de la OTAN y ofrece instalaciones militares relevantes para la seguridad del Mediterráneo. Además, lidera una misión naval de la Unión Europea destinada a proteger el transporte comercial en el mar Rojo

Guilfoyle fue una de las primeras embajadoras nominadas durante el segundo mandato de Trump, iniciado con su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025