SAN PABLO. A menos de dos semanas del balotaje presidencial en Brasil, Flavio Bolsonaro aparece al frente de las principales mediciones de intención de voto y aumenta las expectativas de un regreso de la derecha al poder. Luiz Inácio Lula da Silva, en tanto, busca revertir la tendencia y obtener un cuarto mandato

El último sondeo le atribuye al senador un 48% de las preferencias, frente al 45% de Lula. La diferencia de tres puntos se encuentra dentro del margen de error, estimado en dos puntos porcentuales, por lo que el escenario es de empate técnico

La medición fue realizada entre el 10 y el 12 de octubre sobre 2002 personas. Bolsonaro creció cuatro puntos respecto del estudio anterior, mientras que Lula perdió uno. Si se computan únicamente los votos válidos, la relación queda en 52% para el candidato del Partido Liberal y 48% para el líder del Partido de los Trabajadores

El rechazo a Lula, otro factor de preocupación

El relevamiento también expone una ventaja de Bolsonaro en el nivel de rechazo. El 51% de los consultados dijo que no votaría por Lula bajo ninguna circunstancia, mientras que el 47% expresó esa misma postura frente al senador

El rechazo al presidente aumentó tres puntos desde la medición previa y el de su rival se redujo cuatro. Además, el 92% de los encuestados afirmó que ya decidió su voto y no piensa modificarlo antes del 25 de octubre. Solo el 7% consideró posible cambiar de opinión

Una tendencia que se repite en otros sondeos

Las otras dos encuestas nacionales realizadas después de la primera vuelta también mostraron a Bolsonaro por encima de Lula. Una de ellas registró una ventaja de 49% a 45%, con un margen de error de dos puntos. Entre los votos válidos, el resultado fue de 52% a 48%

Ese estudio ubicó al senador con mayor fortaleza en el sur y el sudeste, entre los votantes evangélicos y en sectores de clase media. Lula, por su parte, mantiene su principal apoyo en el nordeste y entre los electores de menores ingresos

La tercera medición presentó una diferencia más amplia: 51,1% para Bolsonaro contra 45,7% para Lula. La brecha de 5,4 puntos superó el margen de error, calculado en un punto porcentual

Entre los evangélicos, Bolsonaro alcanzó el 72,7% de las preferencias, frente al 23,5% de Lula. Entre los católicos, la competencia apareció prácticamente equilibrada. El senador también se impuso entre los hombres, mientras que el presidente conservó una ventaja entre las mujeres

La estrategia del presidente para el balotaje

El resultado de las encuestas obliga a Lula a modificar su estrategia. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, el presidente obtuvo el 45,16% de los votos válidos y quedó detrás de Bolsonaro, que alcanzó el 47,03%. La diferencia fue de aproximadamente 2,2 millones de votos

La principal apuesta del oficialismo es movilizar a los más de 33 millones de electores que no participaron de esa votación. La abstención superó el 21%, el nivel más alto desde 1998

Durante un acto en San Pablo, Lula pidió a sus seguidores que busquen a quienes no concurrieron a las urnas y los convenzan de participar el 25 de octubre. También presentó propuestas para un eventual nuevo mandato, con énfasis en la capacitación en inteligencia artificial, la industria digital, la transición energética y una reforma de la seguridad pública contra el crimen organizado

Bolsonaro, mientras tanto, intenta sumar el respaldo de dirigentes de centroderecha y de los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta. Entre quienes expresaron su apoyo se encuentran Ronaldo Caiado, Romeu Zema y el gobernador reelecto de San Pablo, Tarcísio de Freitas

Entre los votantes que habían elegido a otros candidatos en la primera vuelta, el 46% manifestó que ahora se inclina por Bolsonaro y el 32% por Lula. Otro 15% anticipó que votará en blanco o anulará su sufragio