El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) accedió a más de 100 millones de registros electorales y cruzó esa información con archivos migratorios para identificar posibles objetivos de deportación
Millones de registros provenientes de varios estados
El Departamento de Justicia aportó 50,6 millones de registros. Otros 48,4 millones llegaron de fuentes independientes, entre ellas listas públicas de votantes de California, Nueva Jersey, Pensilvania y Nevada
Más de 1500 pistas para las oficinas regionales
Al comparar los padrones con archivos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis), el ICE generó más de 1500 pistas para sus oficinas regionales
Parte de la información estatal pudo incorporarse a ELITE, una aplicación de análisis de datos desarrollada por Palantir y utilizada por la agencia para localizar objetivos de deportación
Investigaciones prioritarias en diez estados
Los estados definidos como prioritarios fueron Texas, Pensilvania, California, Nueva Jersey, Minnesota, Michigan, Arizona, Florida, Georgia y Ohio
Además, investigadores de Seguridad Nacional evaluaron el uso de agentes encubiertos contra organizaciones sin fines de lucro, con especial atención en Nueva Jersey y Pensilvania
Skye Perryman, presidenta y directora ejecutiva de Democracy Forward, afirmó que la información debería preocupar a todos los estadounidenses y la describió como una nueva señal de un intento del Poder Ejecutivo de socavar las elecciones
Antes de las elecciones generales del 3 de noviembre, el ICE aseguró que no tenía previsto desplegar agentes en los centros de votación