Activistas climáticos protestaron el martes frente a la conferencia African Energy Week, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, para exigir el fin de los nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas en el continente

Integrantes de Greenpeace África y Extinction Rebellion cuestionaron los intentos de presentar a África como una nueva frontera para el desarrollo de combustibles fósiles. Según los manifestantes, una mayor inversión en ese sector agravaría el cambio climático y afectaría a comunidades que ya sufren sus consecuencias

“Las empresas petroleras extranjeras han obtenido miles de millones en ganancias este año a costa de la vida de las personas, los ecosistemas y las comunidades africanas”, afirmó Siya Myeza, activista de Greenpeace África

Myeza calificó el encuentro como “la semana de la explotación de África” y acusó a la industria de profundizar la destrucción ambiental y la pobreza. Los manifestantes llevaban camisetas con la consigna “Que paguen los contaminadores”. La policía retiró a quienes participaban de la protesta

Las movilizaciones se produjeron mientras Sudáfrica busca ampliar el desarrollo de petróleo y gas para atraer inversiones y reforzar su seguridad energética. El Gobierno sostiene que el gas natural puede complementar a las energías renovables y garantizar electricidad cuando disminuye la generación eólica o solar

La empresa británica Shell planea perforar hasta cinco pozos en aguas profundas del bloque Northern Cape Ultra Deep, frente a la costa occidental sudafricana, para explorar y evaluar posibles reservas de petróleo y gas. La autorización ambiental del proyecto fue apelada

Los activistas advierten que iniciativas de ese tipo podrían prolongar la dependencia de los combustibles fósiles cuando los países deberían reducir sus emisiones. Judy Scott-Goldman, representante de Extinction Rebellion en Ciudad del Cabo, señaló que la conferencia también incluirá a las energías renovables, pero rechazó la promoción de nuevas exploraciones de hidrocarburos

Scott-Goldman sostuvo que una expansión del uso de combustibles fósiles contradice los compromisos del Acuerdo de París para disminuir las emisiones. También vinculó el cambio climático con incendios, inundaciones y el aumento de los precios de los alimentos, y advirtió que sus efectos podrían impulsar migraciones y conflictos sociales