Los pacientes de Michigan pagan cada año millones de dólares adicionales en sus facturas médicas por cargos de establecimiento, incluso cuando reciben atención en consultorios o laboratorios que no funcionan dentro de un hospital

Estos conceptos suelen aparecer ocultos entre los detalles de las facturas. Además, los hospitales no están obligados a informar públicamente cuánto recaudan por este mecanismo

Una reforma impulsada desde la Legislatura

Los cargos se utilizan para cubrir gastos como lavandería, redes informáticas, seguridad, registros médicos electrónicos, ciberseguridad y personal disponible durante todo el día. Los hospitales sostienen que esos ingresos son necesarios para mantener sus operaciones

Sin embargo, una iniciativa bipartidista presentada en Lansing propone prohibirlos cuando la atención se brinda fuera de los hospitales, durante consultas de telemedicina y en algunos servicios ambulatorios dentro de los propios centros

El proyecto cobró impulso después de que el legislador estatal Curt VanderWall solicitara una factura detallada por un análisis de sangre de rutina. La extracción produjo tres tubos y cada uno incluyó un cargo de establecimiento. En total, el adicional fue de casi 75 dólares

Una estimación indica que estos cargos añadieron, en promedio, 100 dólares a las facturas de consultas de atención primaria durante 2022. No existe un cálculo estatal confiable sobre su impacto total, aunque en el programa Medicaid representan decenas de miles de millones de dólares

El costo de una atención difícil de comparar

Las visitas médicas no urgentes realizadas en departamentos ambulatorios hospitalarios costaron, en promedio, 43 dólares más que las consultas en consultorios independientes durante 2022. En el caso de los análisis, los laboratorios vinculados con hospitales cobraron más de tres veces que los laboratorios independientes o los consultorios médicos

El impacto puede pasar inadvertido cuando el seguro cubre parte de la factura. Para quienes intentan revisar los cargos, separar cada concepto y conocer el precio antes de recibir atención suele ser complejo

Los precios también cambian según el establecimiento, la aseguradora y el plan contratado. Una misma intervención puede tener múltiples tarifas dentro de una sola compañía de seguros, mientras que los contratos entre hospitales y aseguradoras no suelen ser públicos

Presión para transparentar los precios

La transparencia de los costos se convirtió en un tema de la campaña para la gobernación. Jocelyn Benson y John James han planteado que los hospitales informen los precios por adelantado

James impulsó una propuesta federal para exigir información clara sobre los costos. Benson, en tanto, propuso crear un portal para denunciar a los hospitales que no cumplan con las normas y otorgar al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan facultades para tramitar las quejas

Las reglas federales ya exigen publicar precios en formatos legibles por máquinas, pero con frecuencia aparecen expresados mediante códigos y términos técnicos difíciles de interpretar. Menos de uno de cada cinco hospitales pertenecientes a los mayores sistemas de salud del país informa con claridad el costo de al menos la mitad de sus servicios publicados

En Michigan, solo 10 de 46 centros evaluados alcanzan ese nivel

Hospitales rurales advierten sobre el impacto

Los hospitales sostienen que limitar los cargos podría agravar su situación financiera. El margen de ganancia promedio del sector fue de 2,6% a nivel nacional el año pasado, mientras que 33 hospitales de Michigan registraron pérdidas o terminaron 2024 sin margen positivo

Desde entonces cerraron tres centros ubicados en Sturgis, East China y Ontonagon. Algunos legisladores temen que nuevas restricciones provoquen más cierres, especialmente en la península superior del estado

Los hospitales rurales enfrentan mayores riesgos por el bajo volumen de pacientes, la falta de profesionales y presupuestos estrechos. Scheurer Health, en Pigeon, espera recaudar este año 125.000 dólares mediante estos cargos dentro de un presupuesto de 125 millones

La institución afirma que ese dinero ayuda a sostener servicios poco visibles para los pacientes, como intérpretes gratuitos, tareas de limpieza, generadores de respaldo y personal disponible incluso durante los períodos de menor actividad

El debate enfrenta dos necesidades: proteger a los pacientes de cargos difíciles de identificar y preservar los ingresos que los hospitales consideran esenciales para continuar funcionando