La jueza federal estadounidense Jia Cobb autorizó a Titan Consortium a iniciar, desde el lunes 28 de septiembre, el proceso para buscar y solicitar embargos sobre activos argentinos en Estados Unidos
El objetivo es cobrar una deuda que, con los intereses acumulados, alcanzó los US$390,9 millones. La magistrada consideró que la Argentina no intentó cumplir con la orden judicial durante los últimos 21 meses
Un reclamo originado en la expropiación
El litigio comenzó con la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral en 2008, cuando ambas empresas estaban bajo control del grupo español Marsans. El derecho a reclamar contra el Estado argentino pasó luego por distintos fondos hasta ser adquirido por Titan Consortium
En 2017, el Ciadi ordenó a la Argentina pagar más de US$320 millones, además de casi US$3,5 millones en honorarios legales e intereses hasta la cancelación total. En 2019, el tribunal arbitral rechazó el pedido argentino de anulación y sumó más de US$1 millón en costos y gastos
La disputa por el plazo de prescripción
Como el Ciadi no tiene un mecanismo propio para ejecutar sus laudos, Titan recurrió en 2021 a la Justicia del Distrito de Columbia para intentar cobrar la indemnización
La Argentina sostuvo que el reclamo estaba prescripto, pero los tribunales estadounidenses rechazaron ese planteo. En julio, la Corte de Apelaciones de Columbia confirmó que el plazo aplicable era de 12 años y no de tres
Con esa decisión quedó firme el reconocimiento del laudo y del monto adeudado, actualizado por los intereses. La nueva autorización permite ahora avanzar sobre eventuales activos soberanos argentinos ubicados en distintos estados de Estados Unidos