En un encuentro sobre el futuro energético argentino, Jorge Brito puso el foco en una idea que atravesó toda su exposición: que el crecimiento alcance a más sectores y no solo a los que hoy muestran mejores resultados. El presidente de Genneia y accionista principal del Banco Macro sostuvo que el país todavía tiene el desafío de construir una economía en la que “le vaya bien a todos”

Según planteó, la Argentina avanza de forma desigual: energía, minería y agro aparecen entre las actividades mejor posicionadas, mientras que industria, construcción y comercio siguen con dificultades para adaptarse al nuevo escenario. En ese marco, consideró que el país podrá pensar en el largo plazo cuando los sectores más rezagados logren estabilizarse

Minería, data centers y energía renovable

Brito dedicó parte de su discurso a dos negocios que, a su juicio, serán clave en la próxima etapa: la minería y los centros de datos. Sobre estos últimos, reconoció que todavía hay poca información pública, pero dijo que Genneia ya conversa con actores globales para impulsarlos con una base energética y con renovables como condición

También afirmó que ese tipo de desarrollos puede generar empleo, especialmente en la construcción, siempre que se encare de forma compatible con el entorno. Sobre el mercado de capitales, señaló que una porción cada vez mayor de las emisiones internacionales de compañías argentinas es tomada por inversores locales, algo que atribuyó más a la desconfianza en la moneda que en el país

Confianza, consumo y reglas estables

En su balance, Brito se mostró optimista sobre la macroeconomía, aunque advirtió que el gran pendiente sigue siendo la recuperación del consumo interno. Además, buscó despegar su mirada de cualquier alineamiento político y dijo representar a quienes no se sienten identificados ni con el oficialismo libertario ni con el kirchnerismo

Facundo Gómez Minujin, presidente de JP Morgan para la Argentina, ofreció una visión más cauta. Señaló que el país necesita estabilidad y recordó que los nueve defaults dejaron una marca profunda en la credibilidad. También advirtió sobre el riesgo de que futuras gestiones modifiquen el RIGI o las reglas que hoy favorecen la inversión en energía

El banquero destacó que el sector energético está en una posición privilegiada porque el mundo demanda lo que la Argentina produce. A la vez, remarcó que el mercado de capitales local sigue dañado, aunque con una novedad: hoy entre el 40% y el 45% de las emisiones internacionales de empresas argentinas son suscritas por inversores locales, muy por encima de lo que ocurría años atrás

Gómez Minujin coincidió en que el consumo atraviesa una etapa difícil, pero proyectó que la inflación seguirá bajando en la segunda mitad del año. También sostuvo que la prioridad social ya no pasa solo por los precios, sino por el poder adquisitivo, y advirtió que 2027 tendrá mayor volatilidad por ser un año electoral. En ese contexto, consideró acertado que el Gobierno trabaje para acumular reservas