Jakub Józef Orlinski y Il Pomo d’Oro ofrecieron en el Teatro Colón un programa que fue mucho más allá de un recital. Beyond se presentó como una construcción escénica minuciosa, con música, actuación, desplazamientos, vestuario, iluminación, improvisaciones y hasta un pasaje de breakdance
La propuesta se organizó en cuatro secciones y recorrió obras de Monteverdi, Caccini, Frescobaldi, Marini, Kerll, Strozzi, Cavalli, Pallavicino, Netti, Jarzebski, Moratelli y otros autores del barroco. Sin intervalos ni interrupciones, el concierto sostuvo una tensión dramática constante, reforzada por la interacción entre el cantante y el ensamble
Del lamento al humor
En el comienzo, Orlinski apareció con una capa oscura para encarnar a Ottone, de L’incoronazione di Poppea, y luego transformó ese mismo objeto en otro personaje, Amarilli, en una lectura que cambió también su gesto vocal. Ese tramo inicial incluyó además obras instrumentales y una transición hacia el barroco medio y la ópera veneciana
Más adelante, ya sin capa ni calzado, el contratenor sorprendió con una coreografía de breakdance sobre una sinfonía de Carlo Pallavicino. El despliegue físico no desplazó la música: la volvió parte central de la narración escénica
Una escena que viajó entre siglos
La tercera sección llevó la acción a Nápoles con piezas de Giovanni Cesare Netti. Allí Orlinski interpretó a una anciana con una mezcla deliberada de comicidad y desajustes vocales, en uno de los momentos más celebrados de la noche
El cierre llegó con un aria de Sebastiano Moratelli, cantada en penumbra y con una despedida lenta hacia el fondo del escenario. La ovación fue inmediata y sostuvo la impresión de haber asistido a una experiencia singular
Un bis con juego de voces
Fuera de programa, Orlinski volvió a sorprender con arias de Giovanni Borelli, Francesco Cavalli y Giuseppe Maria Orlandini. En el último tramo invitó al público a repetir una breve frase y armó un intercambio vocal que terminó de sellar una noche de comunión con la sala
Beyond dejó la impresión de un espectáculo raro en el mejor sentido: una obra musical y teatral de alta precisión, con identidad propia y un nivel de originalidad poco frecuente