Jazmín Stuart se mueve con naturalidad entre varios oficios. Actriz, directora y guionista, suele mirar cada proyecto desde más de un ángulo, aunque prefiera separarlos cuando trabaja. Esa combinación vuelve a aparecer en Lu y Pau, la película de Nicanor Loreti que estrena este jueves y en la que comparte protagónico con Lorena Vega

Un personaje para ir al límite

Stuart eligió interpretar a Pau, un personaje que define como el más fallido, problemático y descontrolado de la historia. La propuesta le permitió explorar un registro de comedia poco habitual en su trayectoria, más asociada al drama y al policial

La filmación tuvo además una dimensión particular: comenzó en diciembre de 2023, en un contexto de recursos ajustados y con rodaje en Puerto Esperanza, Misiones. Para la actriz, esa experiencia terminó pareciéndose a la aventura que la propia película cuenta

También celebró volver a trabajar con Loreto y encontrar en Lorena Vega una socia creativa de lujo. Según contó, Nicanor Loreti les dio margen para probar y construir escenas a partir del guion, con mucha libertad durante los ensayos

Actuar sin perder de vista la dirección

Stuart aclara que, cuando actúa, no mezcla sus otros roles. Observa el funcionamiento del set, pero no interviene salvo que el director o la directora le pidan una opinión. Dice que respeta el trabajo ajeno y que, si tiene algo para aportar, lo hace solo cuando se lo solicitan

Su vocación original, recuerda, siempre fue dirigir. Empezó teatro a los 12 años, estudió dirección de cine y se recibió a los 21. Sin embargo, a fines de los 90 había pocas oportunidades detrás de cámara para una mujer joven, y necesitaba trabajar. Así llegó la actuación

La escuela de la televisión y la decisión de frenar

Su salto a la popularidad vino con Verano del 98, uno de los grandes fenómenos televisivos de su generación. Dice que ese período le dejó disciplina, velocidad y oficio, aunque también la sensación de que debía detenerse para no alejarse de su objetivo principal

Por eso tomó una decisión drástica: rechazó propuestas, dejó la televisión diaria y volvió a construir desde otro lugar. Después escribió y dirigió una obra, filmó un cortometraje y, con ese impulso, llegó a su primer largometraje. Para ella, ese giro fue decisivo

Lo que extraña y lo que no

Stuart dice que sí extraña la ficción de la televisión argentina de aquel tiempo, así como la industria que generaba trabajo para tantas personas. Lo que no añora es la velocidad extrema de las tiras diarias, que podían durar un año y exigir entregas constantes con muy poco margen para ensayar o reescribir

También reconoce influencias claras en su formación cinéfila: Pedro Almodóvar, Woody Allen y luego John Cassavetes, del cine independiente norteamericano de los 70. De ese último rescata la libertad y la respiración propia de sus películas

El presente del cine y una postura sin rodeos

Sobre el cine argentino actual, Stuart no disimula su preocupación. Lo ve en una situación complicada, pero insiste en que seguirá haciéndose, incluso si las condiciones empeoran. Destaca la identidad del sector, la red de técnicos y creativos, y el público que sigue respondiendo

Dice que no piensa irse del país. Aunque admite que por primera vez sintió la posibilidad de vivir en otro lugar, asegura que su vida, su profesión y su hijo la mantienen aquí. También sostiene su decisión de hablar públicamente sobre política cuando considera que callar sería una forma de encierro

Una deuda con el teatro y un nuevo proyecto

Mirando hacia atrás, cree haber cometido un error: no haber desarrollado una carrera más sólida en teatro. Lo ve como un espacio vivo, más libre y menos industrializado que el cine y las series, con una energía que hoy funciona como refugio

Además de Lu y Pau, Stuart estrena Cautiva, una serie de seis episodios para Flow que dirigió junto a Paula Hernández. La ficción está inspirada en la historia real de una joven entrerriana que ingresó a un convento de clausura, sufrió distintas formas de violencia y permaneció allí hasta los 30 años

Protagonizada por Carolina Kopelioff, con Lorena Vega, Rita Cortese y Julieta Zylberberg, la serie la llevó a un universo cerrado y difícil de abordar. Para Stuart, fue un trabajo movilizador, construido a partir de testimonios, entrevistas e informes para entender qué hay detrás de una vida de devoción extrema

Lu y Pau llega a los cines argentinos el 27 de agosto