Un hombre de 50 años recibió una condena de seis años de prisión por haber hecho estallar un artefacto explosivo frente al local de La Cámpora en Bahía Blanca. El hecho ocurrió en la madrugada del 25 de mayo de 2021
Pablo Antonio Ceferino Dahua fue considerado culpable de explosión con peligro común para los bienes, con riesgo de muerte para alguna persona, y de dos hechos vinculados con la fabricación o tenencia de مواد explosivos. En un juicio abreviado, además, reconoció su participación durante más de tres años en una asociación ilícita orientada a combatir ideologías mediante la fuerza o el temor, y en diversos actos discriminatorios
Otro integrante del grupo, Francisco Rosales, ya había sido condenado a tres años de prisión en suspenso
El ataque al Ateneo Néstor Kirchner
Según lo probado en el juicio, Dahua llegó de madrugada al local conocido como Ateneo Néstor Kirchner, identificado en la ciudad como sede de La Cámpora, y lanzó un explosivo casero contra la fachada. El impacto arrancó por completo la persiana de hierro del inmueble
La detonación también destruyó vidrieras de comercios cercanos y provocó daños en viviendas linderas por la onda expansiva. Cuando llegó la policía, varios vecinos ya habían advertido roturas en sus casas
En la vereda aparecieron panfletos con mensajes contra políticos, sindicalistas, periodistas, el aborto, la ESI y la Constitución, además de llamados a iniciar una “purga” y advertencias dirigidas a supuestos “traidores”
Una trama más amplia
El tribunal concluyó que el ataque fue ejecutado junto con otra persona aún no identificada. Ambos, sostuvo, actuaron como parte de un grupo radicalizado e intransigente, con accionar violento
La investigación de la Fiscalía Federal N°2 de Bahía Blanca permitió definir el rol de Dahua y derivó en allanamientos realizados en septiembre de 2024, tanto en su domicilio como en el de su padre. Allí se secuestraron elementos para fabricar explosivos caseros, entre ellos pólvora, nitrato de potasio, azufre, carbón, ácido muriático, baterías, detonadores, plaquetas electrónicas, handy talkies, celulares y sistemas de iniciación eléctrica
El fallo también valoró el hallazgo de revistas, panfletos y otros objetos con simbología nazi, además de evidencia digital con contenido extremista. Esa prueba fue interpretada como parte de una organización con estructura jerárquica, métodos de adoctrinamiento y una agenda de acción orientada a imponer su ideario por la fuerza
En ese marco, se mencionó a “Nueva Soberanía”, donde Rosales cumplía tareas de reclutamiento, y se señaló que se trataba de un grupo de ultraderecha con ideas neonazis y fascistas, con actividad en Bahía Blanca y otras localidades del país
La causa también incorporó el análisis de un dispositivo secuestrado a Rosales, vinculado con varias cuentas de correo identificadas con nombres de contenido ideológico extremo