Mientras la inteligencia artificial empuja una competencia global por infraestructura digital, la Argentina aparece con atributos para atraer inversiones de peso en la región. Así lo planteó Pablo Bello, gerente de Transformación Digital de CAF, quien afirmó que el organismo estudia opciones para financiar proyectos de centros de datos y otras iniciativas tecnológicas, tanto públicas como privadas
“Argentina tiene una infraestructura de conectividad robusta, redes de fibra óptica desarrolladas, talento, capacidad de innovación y recursos energéticos que son fundamentales para la nueva economía digital. Está en condiciones de dar un salto tecnológico”, sostuvo en una entrevista realizada tras un encuentro sobre crecimiento económico, productividad y transformación digital organizado por el banco de desarrollo en Ciudad de México
Una agenda con la Argentina en la mira
Bello señaló que CAF mantiene conversaciones con el Gobierno argentino y también con provincias sobre nuevas iniciativas de transformación digital. Sin dar detalles sobre proyectos puntuales, dijo que todavía no corresponde hacer públicas esas tratativas, aunque anticipó que espera novedades positivas
Consultado sobre la posibilidad de financiar grandes centros de datos, respondió que el banco cuenta con herramientas para hacerlo. Explicó que podría participar en operaciones de gran escala y estructurar créditos sindicados junto con otros organismos multilaterales y entidades financieras internacionales
La expansión de los data centers se volvió un punto central de la carrera por captar inversiones asociadas a la inteligencia artificial. Estos proyectos requieren grandes montos de capital, energía disponible, acceso al agua, conectividad internacional y reglas estables
En ese marco, la Argentina se beneficia por el desarrollo de Vaca Muerta, el potencial de las energías renovables y una red de telecomunicaciones ya consolidada
Política industrial sin consignas
Durante la conversación, Bello también buscó correr el debate sobre el rol del Estado del plano ideológico a uno más práctico. Sostuvo que el mercado no corrige por sí solo las brechas de desigualdad y que para eso hacen falta políticas activas
En ese contexto, relativizó la discusión sobre si existe o no una política industrial en el actual gobierno argentino. Afirmó que incluso la ausencia de una estrategia explícita también constituye una forma de política industrial, porque toda decisión que cree condiciones para atraer inversiones o desarrollar capacidades tecnológicas termina orientando sectores
Según su visión, cada país puede optar por caminos distintos: mayor inversión directa del Estado o incentivos para que el sector privado tome la iniciativa. Pero, en cualquier caso, se trata de decisiones de política pública
Productividad y transformación digital
Las definiciones de Bello coincidieron con el tono general del encuentro, que reunió a ministros, funcionarios, empresarios y especialistas para discutir cómo acelerar la transformación digital en América Latina en un contexto de avance de la inteligencia artificial y baja productividad regional
En la apertura, Alicia Montalvo, vicepresidenta de Cooperación, Alianzas y Movilización de CAF, afirmó que la transformación digital es uno de los principales espacios de disputa del nuevo orden económico y advirtió que la región no puede limitarse a adoptar tecnologías diseñadas en otros lugares
También llamó a reforzar la autonomía digital y destacó que la digitalización actúa como un multiplicador de las demás políticas de desarrollo
Para Bello, el desafío de América Latina ya no pasa solo por mejorar la conectividad. A su entender, el problema central es si los países tendrán la audacia y la capacidad de poner en marcha agendas ambiciosas de transformación