En Colonia Santa Rosa, Salta, la caída del precio de la banana y las dificultades para colocar toda la cosecha como fruta fresca llevaron a Fernando Ortiz a reconvertir parte de su producción. En su finca instaló una planta para elaborar harina de banana verde bajo la marca Don Cirilo
El proyecto comenzó hace cuatro meses y demandó una inversión cercana a los US$40.000. Actualmente procesa entre 1500 y 1800 kilos de banana verde por semana. Con un rendimiento aproximado del 10%, obtiene entre 150 y 180 kilos de harina
Una salida para la fruta que pierde valor
La nueva línea permite utilizar bananas que no cumplen con los requisitos de apariencia para la venta en fresco. También ofrece una alternativa cuando el precio de la fruta comercial resulta poco atractivo
Ortiz destina entre el 15% y el 20% de su producción a la deshidratación. El objetivo es reducir el impacto de la rápida maduración de la banana y ampliar el tiempo disponible para comercializarla
La finca tiene 260 hectáreas y, por ahora, la planta trabaja exclusivamente con materia prima propia. En el futuro, el productor evalúa incorporar bananas de establecimientos cercanos
Diez horas de deshidratación
El proceso comienza con la selección y limpieza de la fruta. Luego se retiran las partes que no se utilizan y la banana se corta en láminas de entre tres y cuatro milímetros
Las láminas se distribuyen en bandejas y permanecen aproximadamente diez horas dentro de un horno deshidratador. Después pasan por la molienda, el tamizado y el envasado con sellado térmico
La pérdida de peso se explica por la eliminación del agua y por los descartes realizados antes del procesamiento. El resultado es una harina destinada a preparaciones dulces y saladas, como panificados y productos de repostería
Una planta adaptada para la certificación
Para equipar la instalación, Ortiz eligió maquinaria de origen argentino. Además, debió modificar la estructura del establecimiento para avanzar con la certificación de producto libre de gluten
Las obras incluyeron el cambio de los pisos y demandaron alrededor de 50 días. También se incorporaron rutinas de higiene y requisitos específicos de indumentaria para ingresar al área de elaboración
La banana no contiene gluten de manera natural, pero la habilitación del alimento procesado todavía está en trámite. La planta espera una visita de técnicos del INTI y de Bromatología para completar esa instancia
La actividad generó cinco puestos de trabajo para mujeres, además del empleo vinculado con las tareas agrícolas de la finca. Según Ortiz, la elaboración requiere principalmente tareas mecánicas y de mantenimiento de la limpieza
Venta y próximos pasos
La harina se dirige a dietéticas y comercios especializados en alimentos saludables. También se comercializa por Mercado Libre y ya tiene demanda en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza
El precio informado al momento de la entrevista rondaba los $20.000 por kilo. Ortiz estima que la inversión podría recuperarse en unos 16 meses, aunque considera que esa proyección depende de la evolución de las ventas
La planta funciona en un contexto de cambios en las condiciones sanitarias para el ingreso de banana importada. La resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura derogó tres normas que regulaban ese ingreso, mientras que la cartera nacional sostuvo que continuaban los controles mediante análisis de riesgo de plagas, inspecciones y certificaciones
Productores y gobiernos provinciales expresaron reparos por los posibles riesgos sanitarios. En Jujuy, un decreto restableció exigencias provinciales para el ingreso y la circulación de banana fresca importada
Frente a la baja de precios y a la incertidumbre del mercado, Ortiz plantea seguir ampliando las alternativas de industrialización y ajustar el crecimiento de la planta a la demanda del país