La Argentina retomó los envíos de ganado vacuno vivo al exterior para faena, más de un año después de que se eliminara la prohibición que impedía esa actividad. La primera operación mencionada tuvo como destino África y ya se prepara un nuevo embarque hacia ese continente
La posibilidad fue celebrada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El funcionario destacó que una medida adoptada por el Gobierno comenzó a traducirse en operaciones comerciales concretas
Envíos pequeños por avión
Los animales pueden ser trasladados en grupos reducidos de cinco, diez o veinte ejemplares. La alternativa consiste en aprovechar vuelos que llegan a la Argentina con mercadería importada y regresan al exterior con capacidad disponible
Durante el traslado, la hacienda debe contar con agua, alimento y temperatura controlada. Según la explicación aportada por un veterinario que participa de estas operaciones, en algunos casos el viaje aéreo puede ser más breve que un traslado en camión dentro del país
Entre los compradores interesados figuran países que buscan vacas lecheras preñadas, terneros y animales para faena. También se mencionaron conversaciones con Turquía y Estados Unidos, además de una consulta proveniente de Kosovo. Sin embargo, no se detalló qué tipo de animales integró el embarque ya realizado
El cambio normativo
La apertura se formalizó en febrero de 2025 mediante el decreto 133/2025. La norma eliminó una restricción vigente desde 1973 que permitía exportar animales vivos para reproducción, pero no para ser faenados en el país de destino
Los exportadores deben cumplir los requisitos sanitarios establecidos por cada mercado. En el caso de Turquía, se prevé una reunión con representantes diplomáticos para avanzar en las condiciones necesarias
Las trabas para crecer
El desafío es mayor cuando se trata de exportar grandes volúmenes por barco. Representantes del sector señalan que los protocolos sanitarios argentinos están orientados principalmente a animales destinados a cría, recría y reproducción, y no a hacienda para consumo
También advierten que los requisitos locales serían más exigentes que los aplicados en países competidores. Como referencia, mencionan entre 14 y 15 condiciones para los exportadores argentinos, frente a tres requisitos en Uruguay
La disponibilidad de animales es otra limitación. Algunos compradores buscan machos jóvenes, sin castrar y de razas británicas, como Angus, mientras que una parte importante de esos ejemplares se castra para abastecer el mercado interno
Además, por las distancias involucradas, un transporte marítimo solo resultaría rentable si se reúnen alrededor de 5000 animales
Una alternativa para los productores
El sector considera que la baja del precio de la carne en el mercado interno puede abrir una oportunidad para vender hacienda viva al exterior. Una de las propuestas consiste en reunir animales de varios productores hasta completar un barco y negociar directamente con compradores internacionales
El modelo busca que los productores retengan una mayor proporción del valor de la operación. Para avanzar, los exportadores plantean actualizar los requisitos sanitarios y mejorar la capacidad de competencia frente a países como Uruguay y Brasil