El Gobierno ajustó las condiciones del concurso para incorporar socios privados en Fabricaciones Militares y amplió el margen para que se presenten grupos con menor capacidad financiera que la exigida en la convocatoria original

La modificación extendió el plazo para ofertar hasta el 3 de noviembre, habilitó presentaciones por subcategoría en dos de los renglones del proceso y flexibilizó los requisitos económico-financieros para los consorcios. La apertura de sobres quedó fijada para el 4 de noviembre

Un esquema de control privado sobre la gestión

El mecanismo previsto es la conformación de Uniones Transitorias de Empresas entre Fabricaciones Militares y los adjudicatarios privados. Según el pliego, esos socios tomarían la conducción de la gestión, la producción y la comercialización de cada unidad de negocio

El operador privado debería concentrar al menos el 51% de participación, sin tope máximo. Además, el comité ejecutivo de cada UTE tendría mayoría privada, la presidencia quedaría en manos del socio empresario y la representación legal también sería designada por ese actor

Los inmuebles, la maquinaria y las instalaciones seguirían en el patrimonio estatal. Sin embargo, el contrato modelo aclara que la UTE no otorga derecho de propiedad sobre las unidades de negocio

Los vínculos tendrían una duración mínima de 10 años y podrían extenderse hasta 35, con vigencia máxima hasta 2061 en los casos previstos. Si el Estado decidiera recuperar antes el control por razones de defensa nacional o interés público, debería compensar la inversión no amortizada más un 10% adicional

Fanazul, el punto más sensible

La planta de Azul, en la provincia de Buenos Aires, quedó en el centro de la discusión. Fue cerrada en diciembre de 2017 con más de 200 despidos y reabierta en junio de 2023. Es la única instalación de América Latina con capacidad para producir TNT

Su reapertura se apoyó en un contrato firmado en 2021 con EXSA, empresa peruana del grupo australiano Orica, para abastecer mastermix y nitroglicerina. Pero ese acuerdo no se completó: en mayo de 2024 la producción se frenó y el contrato terminó cayéndose

Desde entonces, la planta no volvió a tener actividad productiva. A fines de julio de 2026, 29 operarios fueron dispensados de sus tareas por 30 días con goce de sueldo, y la empresa ofreció retiros voluntarios en cuatro cuotas

Una industria con historia de vaivenes

Fabricaciones Militares fue creada en 1941 para sostener la autonomía industrial del país en materia de defensa. A lo largo de su historia atravesó etapas de expansión y retroceso, con plantas dedicadas a acero, químicos, fertilizantes, municiones y explosivos

El intento de privatización más explícito llegó en 1991, aunque no se concretó. Más tarde, en 2015, una ley cerró la puerta a una privatización por decreto y ratificó el carácter estatal de sus unidades productivas

En 2019 la estructura jurídica de la empresa cambió y pasó a ser sociedad del Estado. Para entonces, la planta de personal ya había caído a 360 empleados, el nivel más bajo de su historia

El debate de fondo

Actualmente la empresa opera cinco plantas industriales y cuatro unidades de negocio: Seguridad y Defensa, Metalmecánica, Químicos, y Pólvoras y Explosivos. La situación operativa es dispar: Villa María sigue activa, Jáchal fue desactivada y Fanazul permanece paralizada

El sindicato estatal sostiene que el esquema de UTE podría transferir el control operativo, comercial y productivo sin una ley que habilite una privatización formal. Ese es el eje del nuevo cuestionamiento al proceso impulsado por el Ejecutivo