El Gobierno resolvió volver a diferir una parte de los aumentos pendientes en los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. La decisión alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil
Una aplicación escalonada
La medida fue formalizada a través del Decreto 693/2026, publicado este viernes. Allí se establece que durante agosto se aplicará solo una porción de los incrementos acumulados correspondientes a actualizaciones de 2024, 2025 y del primer trimestre de 2026
El tramo restante comenzará a regir desde el 1° de septiembre
Cuánto sube en agosto
Para las naftas, el impuesto sobre los combustibles líquidos aumentará $10,572 por litro y el gravamen al dióxido de carbono sumará $0,648
En el caso del gasoil, el impuesto sobre los combustibles líquidos subirá $9,511 por litro, el tratamiento diferencial avanzará $5,150 y el impuesto al dióxido de carbono aumentará $1,084
Un esquema atado al IPC
Estos tributos se calculan como montos fijos en pesos por unidad de medida. La normativa vigente dispone que deben actualizarse de manera trimestral según la evolución del Índice de Precios al Consumidor elaborado por el Indec
Con esta decisión, el Poder Ejecutivo vuelve a postergar parte de los incrementos acumulados y evita que la totalidad de las subas entre en vigencia de una sola vez
El argumento oficial
En los fundamentos de la medida, el Gobierno sostuvo que la postergación parcial busca sostener el crecimiento de la actividad económica mediante un sendero fiscal considerado sostenible
La resolución continúa la línea de diferimientos aplicada en junio, cuando también se había extendido el plazo para la entrada en vigencia de los aumentos pendientes