En medio de un clima financiero más exigente, el Gobierno concentró su estrategia en una meta concreta: evitar que el dólar mayorista se aleje de los $1500. La cotización se ubica en $1495, con una suba acumulada de apenas 2,6% en el año y de 0,7% en agosto

La idea oficial es sostener ese nivel como referencia porque cualquier movimiento cambiario más fuerte puede trasladarse a la inflación, a los ingresos y al costo del crédito. En el mercado, en cambio, persiste la expectativa de una corrección más adelante: el último relevamiento del Banco Central proyecta $1652 para diciembre

Más tasa para retener pesos

Una de las herramientas centrales fue el aumento del rendimiento en pesos. En las últimas semanas subieron las tasas, aun cuando las proyecciones de inflación siguieron aflojando. La tasa Tamar, que sirve de referencia entre bancos, pasó de perforar el 22% anual a comienzos de julio a superar el 24% nominal anual

También se movió con fuerza la caución a un día, que cerró por encima del 28%. El mensaje al mercado es claro: quedarse en pesos exige cada vez más premio si existe la expectativa de que el tipo de cambio siga tensionado

Cobertura y señal al mercado

En paralelo, crecieron los instrumentos de cobertura. Los bonos dólar linked y los bonos duales ganaron volumen en los últimos meses y, según estimaciones privadas, el stock pasó de US$3200 millones a fines de mayo a más de US$12.000 millones a mediados de agosto

Al mismo tiempo, aumentó el interés abierto en el mercado de dólar futuro, que fue de US$2790 millones en mayo a US$4526 millones en julio. La lectura del mercado es que el Tesoro y el Banco Central acompañaron ese movimiento con intervención activa en ambos frentes

Menos compras de divisas

La acumulación de reservas también se desaceleró. Después del pico de la primera parte del año, vinculado con la liquidación de la cosecha gruesa, el Banco Central redujo su ritmo de compra y cortó a fines de julio una racha de 135 ruedas consecutivas con saldo positivo

En julio, el saldo comprador fue de US$2163 millones. En lo que va de agosto, suma US$339,5 millones. El promedio diario bajó a US$31 millones, lejos de los máximos de abril y mayo, cuando había superado los US$130 millones por día

La jugada del Tesoro

También hubo movimientos en la caja del Tesoro. El 28 de julio se registró una venta de divisas que no fue informada oficialmente, pero quedó reflejada en las estadísticas del Banco Central. Ese día, los depósitos en dólares cayeron US$146 millones y los depósitos en pesos subieron $218.143 millones

La operación coincidió con una fecha sensible: ese mismo día se definía el tipo de cambio para el vencimiento de un bono dólar linked. En el mercado se leyó como una maniobra para contener la cotización y reducir el costo de ese pago para el Tesoro