El exceso de humedad está ralentizando la siembra de maíz y girasol en distintas zonas del sur y el oeste de la provincia de Buenos Aires. En el sudeste, algunas sembradoras necesitaron 20 días para cubrir 200 hectáreas, una tarea que normalmente se completa en cuatro
Entre Madariaga, Miramar y Balcarce, se calcula que se implantó cerca del 60% del girasol previsto. La campaña, que debía comenzar a principios de octubre, podría prolongarse hasta el 25 de noviembre. La interrupción de las lluvias, el deterioro de los caminos y la limitada disponibilidad de maquinaria complican el avance
El maíz avanza, pero con margen reducido
La siembra de maíz registra un progreso estimado de entre 30% y 40% en esa zona. Los planteos tardíos todavía pueden realizarse entre el 10 de noviembre y el 10 de diciembre, aunque algunos lotes de alto potencial recién pudieron trabajarse después de la fecha prevista
En el sudoeste bonaerense, el suelo frío y la escasez de horas de sol retrasan tanto la siembra como la emergencia. En Salliqueló y Tres Lomas se observaron plantas de maíz más bajas de lo habitual y con hojas amarillentas. Los girasoles, en tanto, tardan entre 10 y 14 días en emerger
En esa región, cerca del 90% del maíz se implanta de forma tardía. Un posible aumento de las temperaturas hasta valores cercanos a 30 grados podría acelerar el secado de los suelos, después de un octubre con una media inferior a 20 grados
Lotes que podrían cambiar de destino
En Balcarce, Lobería, Tandil y Mar Chiquita, la humedad también afectó la cosecha de verano y la siembra de trigo y cebada. Algunos productores no lograron completar la superficie prevista y evalúan destinar esos lotes a cultivos de gruesa
La situación no se traduce en inundaciones generalizadas. Excepto en algunos sectores bajos del nordeste de Balcarce, los anegamientos son limitados y los caminos rurales continúan transitables, aunque deteriorados. Esto mantiene abierta la posibilidad de recuperar parte del tiempo perdido
Sin embargo, el girasol podría perder superficie en algunos establecimientos del sudeste. La humedad acumulada en ciertos lotes podría llevar a reemplazarlo por otros cultivos, aunque la siembra continuaría durante noviembre
Emergencia lenta y presión de plagas
El ambiente húmedo y los días nublados favorecen la presencia de babosas y bichos bolita, incluso en lotes monitoreados y tratados con cebos. En los cultivos de invierno, el trigo y la cebada conservan un buen estado general, pero la ramularia avanzó durante los últimos 10 a 12 días en la cebada, incluso donde se aplicaron fungicidas
En Azul, las lluvias fueron desparejas y las labores también se retrasaron. Ya emergieron lotes de maíz y girasol y comenzó la siembra de soja, aunque sobre una superficie menor que la de otros años. Un registro de 40 milímetros caídos durante la mañana, después de una aplicación prevista para la noche, obligó a repetir el trabajo
El trigo y la cebada se mantienen en buenas condiciones en Azul, aunque una helada tardía podría haber afectado algunos lotes. El alcance de ese posible daño se conocerá más cerca de la cosecha