La campaña agrícola 2025/26 demandó una inversión de US$14.747 millones en siembra, insumos y pulverización de los principales cultivos. El monto representó un aumento del 6,2% frente al ciclo anterior
El desembolso coincidió con un récord de superficie. El área destinada a trigo, cebada, girasol, maíz, soja y sorgo alcanzó 39,9 millones de hectáreas, un 4,8% más que en la campaña 2024/25
El maíz explicó el aumento del gasto
El principal factor detrás del incremento fue el avance del maíz, cuya inversión por hectárea es superior a la de otros granos. La superficie sembrada con el cereal llegó a 11 millones de hectáreas, el máximo histórico, y la producción estimada alcanzó 70,5 millones de toneladas
La mayor presencia del maíz compensó la reducción del área destinada a soja, que cayó un 8% interanual y quedó en 16,4 millones de hectáreas
El girasol también registró una evolución destacada, con 3,2 millones de hectáreas, la mayor superficie de los últimos 26 años. En los cultivos de invierno, el trigo ocupó 7,1 millones de hectáreas, el registro más alto en 29 años, mientras que la cebada alcanzó 1,3 millones
Cuánto se invirtió en cada cultivo
El maíz concentró US$5670 millones, por encima de los US$4742 millones destinados a la soja. En comparación con el ciclo previo, el gasto en maíz aumentó 30,9% y el de soja disminuyó 16,6%
Dentro del cereal, la inversión en maíz temprano creció 65,3%. El girasol también tuvo un incremento significativo, del 47,7% entre campañas
La distribución del desembolso incluyó US$3561 millones para maíz tardío, US$3378 millones para soja de primera, US$2547 millones para trigo, US$993 millones para girasol, US$561 millones para cebada cervecera, US$211 millones para sorgo y US$24 millones para cebada forrajera
Diferencias en los costos por hectárea
El costo promedio alcanzó US$546 por hectárea para el maíz temprano y US$497 para el tardío. En soja, la inversión fue de US$308 por hectárea para la de primera y de US$252 para la de segunda
Para los demás cultivos, los valores promedio fueron de US$444 por hectárea en cebada cervecera, US$362 en cebada forrajera, US$309 en girasol, US$281 en sorgo y US$355 en trigo
El total invertido fue el tercero más alto de, al menos, la última década y quedó 6,8% por encima del promedio de las cinco campañas anteriores
Un ciclo que exige financiamiento
La estructura de la actividad obliga a afrontar buena parte de los costos al momento de la siembra, mientras que los ingresos se concretan varios meses después, con la cosecha y la comercialización
En ese contexto, la cosecha 2025/26 alcanzó un récord de 172,4 millones de toneladas, favorecida por los buenos rindes