Guardar dólares en el hogar sigue siendo una práctica extendida en la Argentina. Datos del Indec estiman que hay US$247.343 millones fuera del circuito financiero formal, entre cajas de seguridad y escondites domésticos

Humedad, calor y luz: los principales riesgos

El problema no es solo dónde se ocultan los billetes, sino en qué condiciones quedan almacenados. Néstor Morena, consultor con 14 años de experiencia en Brinks, advirtió que la luz solar, la humedad y el calor son los tres factores que más los dañan

Según explicó, lo ideal es un ambiente con humedad relativa de entre 45% y 55% y una temperatura estable que no supere los 24 grados. Por eso desaconsejó sótanos demasiado húmedos y altillos expuestos a temperaturas elevadas

Lo que no conviene hacer

Morena también rechazó la idea de enterrar dinero. Además, alertó sobre el uso de bandas elásticas: con el tiempo, el caucho se seca, se pega al papel y puede dejar marcas permanentes

En su lugar, sugirió bandas de papel autoadhesivas o, como alternativa, separar el billete de la gomita para evitar el contacto directo

Freezer, con muchas precauciones

Otra práctica habitual es guardar dólares en el freezer. El consultor pidió extrema cautela y aclaró que, si se usa ese método, el equipo debe ser no frost y funcionar correctamente para evitar la escarcha

Aun así, no lo recomendó como solución general y propuso hacer pruebas previas con billetes fuera de circulación antes de arriesgar los ahorros

Cómo resguardar los billetes

Para quienes eligen conservar efectivo en casa, la sugerencia es armar fajos pequeños, envolverlos en papel de aluminio y colocarlos dentro de bolsas herméticas con material disecante para absorber la humedad

También aconsejó revisar el lugar de guardado cada seis meses para detectar olores extraños, un posible indicio de deterioro

Qué pasa con los billetes dañados

Cuando un billete ya está afectado, el recambio no siempre es sencillo. En Estados Unidos, los bancos aceptan ejemplares que conservan al menos la mitad de su estructura original

En la Argentina, el trámite suele ser más complicado y costoso, porque muchas veces implica reexportar el papel moneda. Por eso, las entidades locales suelen rechazar billetes deteriorados o cobrar comisiones altas por la gestión