En Magdalena, los reclamos por el estado de los caminos rurales dieron paso a un esquema distinto: los productores comenzaron a participar de la administración del 80% de los fondos vinculados al mantenimiento vial y, según describen, ya se nota en el terreno
La herramienta se canaliza a través de la Comisión Administradora de Servicios Rurales (CASER), integrada por productores, usuarios de los caminos y representantes del municipio. La entidad empezó a trabajar el 2 de febrero, aunque la organización del sector venía de antes
Un fondo afectado y control mensual
La ordenanza aprobada el año pasado creó un fondo específico con recursos de la tasa de red general vial, guías, marcas y señales, y control de aves plaga. Según explicaron, el 80% de lo que aporta cada productor se deriva a ese fondo y queda bajo administración de la comisión
Una vez por mes, sus integrantes definen compras de materiales, reparaciones de maquinaria, incorporación de equipos y otros gastos. Las gestiones se hacen por los circuitos administrativos municipales y quedan sujetas a auditorías del Tribunal de Cuentas bonaerense
Desde la Rural remarcan que evitaron montar una estructura propia para no sumar costos administrativos innecesarios
El mapa real de los caminos
Antes de poner en marcha el sistema, pidieron un diagnóstico preciso sobre la red rural. Hasta entonces se hablaba de 1350 kilómetros, pero un relevamiento de la Universidad Tecnológica Nacional estimó que el distrito tenía entre 900 y 920 kilómetros
Para los impulsores del esquema, ese estudio fue el punto de partida. Permitió identificar dónde hacían falta alcantarillas, alteos y otras intervenciones, y además trazó un programa de trabajo para la próxima década. La comisión sumó también a tres ingenieros para encarar las tareas
Una puesta en marcha con poco equipamiento
El arranque no fue sencillo. De las cinco motoniveladoras municipales destinadas a los caminos rurales, solo una estaba operativa cuando la CASER empezó a trabajar. Con el tiempo, aseguran, lograron recuperar y poner en funcionamiento las cinco
La maquinaria y el personal se trasladaron a un predio cedido sin costo por la Sociedad Rural. También reorganizaron la operación para que cada cuartel tuviera una máquina y un maquinista asignado
Al principio, además, faltaban vehículos para mover personal, repartir combustible y supervisar obras. Con el tiempo compraron una camioneta y avanzan en la compra de un camión para transportar materiales
Escuelas rurales y apoyo vecinal
Una de las primeras decisiones fue concentrarse en los accesos a las escuelas rurales. Para el 8 de marzo, según la comisión, ya habían repasado las entradas de todos los establecimientos educativos del distrito
Afirman que así lograron garantizar la llegada de docentes y alumnos y evitar suspensiones de clases que antes eran frecuentes cuando el barro complicaba la circulación
Además, vecinos del distrito empezaron a aportar dinero por encima de la tasa vial para comprar material. Calculan que con ese acompañamiento se financiaron entre 200 y 400 camiones de insumos para los caminos
En ese proceso, cuentan, aparecieron escenas poco habituales: directoras que veían por primera vez una máquina pasar frente a la escuela y maestras que hasta celebraron el cumpleaños de un maquinista