El economista Carlos Melconian alertó sobre el deterioro del mercado laboral argentino y afirmó que, por primera vez, la cantidad de trabajadores informales sería superior a la de quienes tienen un empleo registrado
Su diagnóstico se basa en los últimos datos oficiales, que reflejan una caída del empleo privado formal compensada por un fuerte crecimiento del trabajo por cuenta propia sin registrar. Según esa evolución, la informalidad alcanzó el 45% del total de los ocupados
Más empleo informal y menos puestos registrados
Un análisis de Analytica mostró que entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 se incorporaron 348.000 trabajadores informales, mientras que se perdieron alrededor de 83.000 empleos formales
De acuerdo con Melconian, el fenómeno modificó la forma en que se expresa la crisis laboral. En lugar de un salto marcado del desempleo, el país enfrenta una expansión considerable del trabajo no registrado
El economista sostuvo además que la administración de Javier Milei debería encontrar un punto de equilibrio entre la reducción de la inflación, el nivel de empleo y el poder adquisitivo. A su entender, entre los principales problemas aparecen el acceso limitado al crédito y el aumento de la morosidad
Crédito, morosidad y nuevas formas de endeudamiento
Melconian distinguió entre las dificultades propias del sistema financiero formal y el avance de alternativas informales de financiamiento. En ese contexto, advirtió sobre la presencia del narcotráfico en sectores donde algunas personas buscan préstamos para cubrir necesidades básicas
También señaló que los prestamistas informales existieron históricamente, aunque consideró que el escenario actual suma una dimensión más grave: personas que deben recurrir a esas opciones para poder alimentarse
Una economía con resultados desiguales
Al analizar la actividad, Melconian describió una economía dividida en tres partes: un 20% que crece con fuerza, un 30% que permanece estable y un 50% que continúa rezagado. El impulso del primer grupo alcanza para sostener indicadores generales positivos, pero no se traduce en una mejora extendida
Según sus estimaciones, el segmento más dinámico genera ocupación para unas 500.000 personas, mientras que el sector más golpeado reúne a alrededor de ocho millones. Por eso, sostuvo que una reducción duradera de la pobreza requiere crecimiento macroeconómico y una mayor distribución de sus beneficios
Como ejemplo de las dificultades cotidianas, contó que en su entorno laboral aumentaron los pedidos de adelantos de dinero. Para el economista, esa situación constituye una señal concreta de la presión que atraviesan los ingresos familiares
Un escenario incierto hasta las elecciones
Melconian anticipó un período complejo hasta las próximas elecciones y cuestionó la comunicación oficial, a la que calificó de imprecisa y extrema. En su opinión, ese estilo alimenta un malestar social que no depende únicamente de las expectativas políticas, sino de los problemas económicos que ya afectan a la población
También reclamó que los funcionarios incorporen una mirada más enfocada en la realidad del país. A su entender, si el Gobierno insiste en priorizar exclusivamente la caída de la inflación sin atender sus efectos sobre el resto de la economía, podría profundizar los desequilibrios existentes