En el festejo por los 100 años de Loma Negra, en el Tattersall de Palermo, Marcelo Mindlin volvió a ubicarse en el centro de la escena empresaria. La cementera, de la que pasó a ser accionista mayoritario en abril junto con Redwood y Moneda-Patria Investments, se sumó a una cartera que el empresario fue armando con velocidad desde 2016
En ese encuentro, Mindlin sostuvo que la Argentina enfrenta una nueva etapa de demanda de insumos para grandes proyectos de energía, minería e infraestructura. Bajo esa lógica, Loma Negra aparece como una pieza más de una estrategia que ya lo convirtió en uno de los nombres más activos del mapa inversor local
De La Carlota a los grandes negocios
Nacido en 1964 en La Carlota, Córdoba, Mindlin empezó su recorrido empresario lejos del negocio energético. En 1989, junto con Eduardo Elsztain, logró atraer inversiones de George Soros hacia la Argentina y de esa sociedad nació IRSA, que luego quedó asociada a activos como Cresud, Banco Hipotecario, el Llao Llao y centros comerciales de peso
Cuando se separó de Elsztain, en 2003, conservó Dolphin, el fondo que fue la base del actual Grupo Emes. Desde allí dio sus primeros pasos en compañías privatizadas: primero participó en Citelec, controlante de Transener, y después avanzó sobre Edenor, que compró en 2005 a Electricité de France
La construcción de un polo energético
Ese mismo año fundó Pampa Energía junto con Gustavo Mariani, Ricardo Torres y Damián Mindlin. Más tarde, en 2011, tomó el control de Ciesa, la dueña de Transportadora de Gas del Sur, y años después vendió parte de esa participación a la familia Sielecki
El salto decisivo llegó en 2016, cuando Pampa compró por US$892 millones la filial local de Petrobras. Esa operación le dio mayor escala en generación eléctrica y en producción de petróleo y gas. Un año más tarde sumó Iecsa, que rebautizó Sacde, hoy uno de los brazos constructores de las grandes obras energéticas
Los anuncios que lo pusieron al frente
En los últimos dos años, el grupo acumuló compromisos de inversión directos e indirectos por unos US$15.000 millones. Pampa se inscribió en el RIGI para desarrollar Rincón de Aranda, en Vaca Muerta, con un desembolso superior a US$4500 millones. El yacimiento ya produce 27.000 barriles diarios y proyecta llegar a 45.000 en 2027, con exportaciones potenciales por más de US$1200 millones anuales
A través de TGS, también invirtió US$700 millones en la ampliación del gasoducto Perito Moreno y anunció otros US$3000 millones para una planta en Bahía Blanca destinada a procesar líquidos de gas natural para exportación. Además, con Fértil Pampa impulsa una planta de urea granulada por US$2700 millones en la misma ciudad
El mapa se completa con participaciones en el Oleoducto Vaca Muerta Sur y en Southern Energy, la sociedad que busca concretar la primera exportación argentina de gas natural licuado a Europa
Ahora, Loma Negra
Con la cementera, Mindlin suma un negocio alineado con el ciclo de obras que espera traccionar al sector. La apuesta combina energía, minería y, a futuro, una eventual reactivación del crédito hipotecario, en una industria que todavía no recuperó el nivel de actividad de 2022, su último año récord
En paralelo, la vocación financiera también aparece en la generación siguiente: su hijo Tomás cofundó Cocos Capital, una plataforma digital de inversión que ganó peso entre los minoristas