Las exportaciones argentinas de semilla de girasol tuvieron un avance excepcional en el primer semestre de 2026. El índice de valor de las ventas externas del producto subió 875,4% frente al mismo período de 2025, con un aumento de 14,1% en los precios y de 754,5% en las cantidades exportadas

El dato muestra que el impulso vino, sobre todo, por el salto en los volúmenes despachados y no por una mejora de precios. La expansión superó con amplitud a la de otros productos agroindustriales medidos en el mismo período, como trigo, maíz, carne bovina y aceite de girasol

Un complejo con récord semestral

En conjunto, el complejo girasolero exportó US$2075 millones, frente a US$907 millones de un año antes. La mejora interanual fue de 128,7% y permitió que el sector se ubicara como el octavo complejo exportador del país, con una participación de 4,2% sobre el total de bienes vendidos al exterior

Además, el Indec indicó que se trató del mayor valor para un primer semestre desde el inicio de la serie en 2002

Dentro de la cadena, el aceite de girasol explicó 64,1% de las exportaciones, las semillas 27,9% y las harinas y pellets 8%. En ese marco, el valor asociado a las semillas rondó los US$580 millones

Mercados y factores detrás del salto

India fue el principal destino, con US$725 millones. La Unión Europea compró US$590 millones y el resto de ALADI otros US$165 millones. En total, esos tres destinos concentraron 51,6% de las ventas externas del complejo

El crecimiento respondió a una mayor producción local y a una menor oferta de materia prima en países que suelen abastecer el mercado. A eso se sumó una demanda externa más firme de semilla argentina, impulsada por la escasez en el hemisferio norte y por la necesidad de abastecimiento de industrias con capacidad de molienda

Más allá del fuerte avance de la semilla, el aceite sigue siendo la pieza central de la cadena porque define el precio que recibe el productor por el grano. Ese producto concentró casi dos tercios de las ventas externas del complejo durante el semestre

Un mercado internacional firme

El escenario global también ayudó. Desde la guerra entre Rusia y Ucrania, los precios internacionales del girasol se mantienen por encima de los niveles previos al conflicto, especialmente en el caso del aceite. A eso se agregó una mala campaña en el hemisferio norte, con una nueva cosecha que recién ingresará en octubre

Con ese contexto, el sector atraviesa un momento de precios firmes y mejores perspectivas para la próxima campaña. La intención de siembra ya subió de 2,85 millones a 3 millones de hectáreas, con los primeros lotes implantados en el norte del país

En el tablero exportador general, el girasol fue el segundo complejo que más creció en el semestre, detrás del litio. Si se concreta una producción cercana a 7 millones de toneladas, la Argentina podría escalar posiciones en el ranking mundial de exportadores de aceite de girasol