En Cacharí, partido de Azul, el frigorífico American Meat atraviesa una nueva crisis laboral que mantiene en alerta a unos 80 o 90 trabajadores. El conflicto se disparó por salarios impagos y derivó en protestas, una movilización a Azul y gestiones oficiales para intentar destrabar la situación
Tras varios días sin actividad, gremio y responsables de la planta habían acordado el pago de una parte de lo adeudado y la reanudación de la producción. Sin embargo, cuando el personal volvió al establecimiento, cerca del 70% no pudo ingresar, lo que reavivó el malestar y dejó en suspenso la continuidad de los puestos de trabajo
La empresa arrastra además una deuda financiera informada de aproximadamente $4450 millones en la central de deudores del Banco Central, donde figura con situación crediticia 4, equivalente a alto riesgo
Una salida parcial que no alcanzó
El sindicato de la carne intervino desde el inicio del conflicto. Según explicó su referente, los trabajadores cumplieron tareas durante una quincena completa sin cobrar y eso empujó la organización de asambleas y el traslado de una delegación a Azul para reclamar una solución ante el intendente Nelson Sombra
En ese marco, el jefe comunal habría recibido a representantes del frigorífico y prometido gestiones vinculadas con deudas de servicios, como energía y gas. El caso también fue derivado a la delegación regional laboral de Azul, dependiente del Ministerio de Trabajo bonaerense
Pese a ese intento de acuerdo, este jueves la situación volvió a tensarse. Los trabajadores difundieron un comunicado en el que señalaron que más de la mitad no pudo ingresar a la planta y que desde la empresa se atribuyó la medida a una reducción de personal. El gremio interpretó el movimiento como despidos encubiertos y pidió reincorporaciones, pago de salarios pendientes e intervención oficial
La trama societaria detrás de la planta
American Meat SA fue creada en 2008 por Néstor Emilio Otero y Ángel Alberto Luco, con un objeto amplio ligado a la actividad agroganadera, industrialización y comercialización de productos del sector. Con los años, el directorio fue cambiando de manos y hoy figuran como autoridades Marcelo Fabián Manes, Ivanna Cecilia Barrera, Juan Esteban Giosa y Romina Gisell Peñaloza, según la última designación disponible
En la reapertura de la planta, en junio, apareció también Diego Etcheverry, presentado como uno de los propietarios y responsable del frigorífico. Pero su nombre no figura en la última nómina societaria publicada ni se registró una modificación posterior que permita precisar su participación accionaria
En paralelo, Manes y Peñaloza quedaron como accionistas de Agroganadero Surmax SA y de Argus Beef SA, mientras Barrera cedió sus participaciones en esas firmas durante 2026. Giosa, por su parte, aparece vinculado a Estancia La Promesa de Tapalquén S.A. y a la actividad de venta mayorista de ganado bovino en pie
Una presentación empresaria de 2025 describió a American Meat como una pieza central de un esquema de integración vertical orientado a procesar y comercializar carne. Hoy, esa apuesta convive con salarios adeudados, ingreso restringido a la planta y un frente financiero cada vez más pesado