La navegación en el canal del Río de la Plata comenzó a recuperar ritmo después de dos jornadas de fuerte tensión que habían dejado barcos acumulados en las zonas de espera

Con el conflicto encauzado, las embarcaciones vuelven a salir y a tomar destino, mientras el sector exportador y las autoridades buscan evitar que se repita una parálisis que amenazó con impactar en la actividad productiva y en la llegada de cargas a puerto

Acuerdo y cambio de esquema

El entendimiento incluyó la reactivación inmediata del servicio de practicaje y pilotaje, junto con una reducción del 20% en las tarifas vigentes. También se resolvió avanzar con una mesa intersectorial para redactar un nuevo reglamento aplicable a ríos, puertos, pasos y canales del país

En ese nuevo ámbito participarán el Ministerio de Seguridad, la Prefectura Naval Argentina, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y representantes del sector. La discusión queda ahora bajo la órbita de la Anpyn, que depende del Ministerio de Economía

Qué desató la tensión

El conflicto se originó tras la publicación de un decreto que introducía cambios en la actividad de los prácticos, profesionales que suben obligatoriamente a los buques para guiarlos en el último tramo de navegación. Según el sector, esas modificaciones comprometían la seguridad náutica y las condiciones de trabajo

Entre los puntos cuestionados figuraban una mayor apertura para el ingreso de prestadores, la posibilidad de contratar libremente a los prácticos, un registro abierto de habilitados, cambios en el transporte de estos profesionales y una ampliación de los buques que requieren su presencia obligatoria

Durante la demora, se acumularon barcos en distintas zonas del país y solo en la Hidrovía quedaron sin operar unos 90. Ahora, con el acuerdo alcanzado, comienza una etapa de negociación para intentar ordenar el sistema sin volver a frenar el comercio exterior