Fausto Spotorno sostuvo que la economía argentina atraviesa una recuperación desigual: las cuentas macro muestran orden, pero una parte importante de la población todavía siente que está peor. Según explicó, el cambio de régimen dejó ganadores y perdedores, y el desafío es que la mejora termine ampliándose
Una recuperación desigual
El economista planteó que la economía venía de un esquema incompatible con el crecimiento, marcado por alta inflación, baja inversión, pérdida de ahorro y estancamiento. En ese marco, señaló que la normalización del Banco Central, la deuda pública y el sistema bancario empezó a corregir distorsiones profundas, aunque con efectos dispares sobre empresas, empleos y sectores productivos
También remarcó que el impacto no es homogéneo. Hay rubros y regiones que muestran señales de mejora, mientras otros siguen rezagados. En paralelo, el peso de los servicios, la salud, la educación y otros gastos fijos sobre el ingreso de los hogares redujo el margen para el consumo cotidiano, sobre todo en la clase media formal
Consumo, confianza y actividad
Spotorno vinculó la caída del ánimo social con la volatilidad financiera, el freno del crédito, el aumento de tasas y la aceleración inflacionaria de los primeros meses del año. A eso sumó la suba de tarifas y la consecuente baja del salario real
Sin embargo, dijo que los indicadores no cuentan una sola historia. Mientras la confianza del consumidor cayó desde un promedio superior a 45 puntos en el primer semestre de 2025 a poco más de 40 en el último dato de agosto, la actividad económica avanzó 1,5% en el mismo período. Para él, esa diferencia se explica por la mayor fortaleza de los sectores exportadores frente a los orientados al mercado interno
Morosidad bajo control, pero no resuelta
Sobre el aumento de la mora, consideró que el fenómeno acompaña casi todos los procesos de estabilización. Dijo que la baja de la inflación, la expansión del crédito y los cambios tecnológicos tensionaron en poco tiempo al sistema de riesgo crediticio. A eso se sumó la incertidumbre política
De todos modos, evaluó que la morosidad parece estabilizada. No la dio por resuelta, pero sí por contenida, y estimó que si continúa la desinflación, la baja de tasas podría ayudar a aliviarla en el segundo semestre
La inversión, la gran señal pendiente
Spotorno identificó a la inversión como la principal fragilidad del programa económico. Señaló que en junio cayó 6,2% interanual y que en el primer semestre acumuló una baja de 7,6%. Al mismo tiempo, destacó que los anuncios de inversión y de fusiones y adquisiciones mejoraron con fuerza, aunque todavía no se tradujeron en desembolsos concretos
Según detalló, en los últimos 12 meses los anuncios superaron los USD 150.000 millones, frente a USD 46.000 millones del período anterior. Pero advirtió que el contexto político, sobre todo en proyectos de largo plazo como minería o inversiones de gran escala, puede demorar decisiones
Más allá del orden fiscal
El economista sostuvo que el equilibrio fiscal y el orden monetario reducen el margen para un desenlace negativo, pero no alcanzan por sí solos para acelerar la mejora del empleo y los salarios. A su juicio, cuanto más tarde en despegar la inversión, más tentadora se vuelve la idea de soluciones cortoplacistas
De cara a 2027, afirmó que el bolsillo seguirá pesando más que el clima político, aunque advirtió que la heterogeneidad actual vuelve incierto qué factor terminará dominando en la elección