Donald Trump volvió a referirse a la carne argentina en medio del debate por el abastecimiento de carne picada en Estados Unidos, pero sus palabras reflejaron una confusión sobre el alcance real de la medida
Durante un acto en el Salón Oval con productores ganaderos, el presidente estadounidense dijo que la carne que ingresará sin aranceles durante 90 días vendrá de varios países, entre ellos la Argentina y Brasil. La iniciativa busca contener la suba de precios en ese mercado tras la caída del stock bovino
La cuota sigue sin cambios
La mención generó dudas sobre si el país había pasado a integrar el cupo de 300.000 toneladas anunciado por Washington. Sin embargo, fuentes privadas y oficiales aclararon que no hubo modificaciones: la Argentina sigue afuera de esa operatoria porque ya cuenta con una cuota propia de 100.000 toneladas, al igual que otros países con contingentes, como Australia y Nueva Zelanda
Trump insistió además en que la carne procedente de esos orígenes es “muy limpia” y “muy buena”. También cargó contra Joe Biden al atribuirle una baja importante en las existencias ganaderas de Estados Unidos
En otro tramo, el mandatario remarcó que el programa es acotado y que busca aliviar a los rancheros estadounidenses, al tiempo que empujar una baja de precios para los consumidores. Ese mismo día, además, anunció medidas adicionales para el sector, entre ellas cambios regulatorios vinculados con compensaciones por pérdidas causadas por depredadores, el etiquetado de origen de la carne y la ampliación de programas de inspección interestatal