Gonzalo Sánchez, productor ovino de la estancia Chali Aike, en Santa Cruz, será parte de una de las dos duplas argentinas que competirán en septiembre en Escocia en el World Sheepdog Trials, el Campeonato Mundial de Perros Pastores. Lo hará junto a Vega, su border collie de cinco años, con la que trabaja todos los días en el campo
Será la segunda vez que participe de esta cita internacional. Ya había representado al país en la edición realizada en Países Bajos en 2017
Una prueba que replica el trabajo rural
El certamen reúne a los mejores perros pastores del mundo y a sus guías. La consigna es simple en apariencia y exigente en la práctica: reunir un lote de ovejas, moverlo por un circuito con obstáculos y llevarlo hasta un corral, siempre a distancia y siguiendo órdenes dadas con la voz y con silbidos
Sánchez explicó que la prueba se hace con cinco ovejas ubicadas a 450 metros. El perro debe ir a buscarlas, traerlas despacio, mantenerlas alineadas y atravesar tranqueras. Todo el recorrido tiene un límite de 15 minutos
En el tramo final, cuando los animales llegan a un círculo frente al conductor, hay que separar dos ovejas indicadas, reunirlas otra vez y conducirlas hasta un corral para encerrarlas y separarlas. El guía no puede tocar a las ovejas en ningún momento
Trabajo diario en la estancia
Más allá de la competencia, la preparación de Sánchez y Vega forma parte del trabajo cotidiano en Chali Aike, un campo familiar de 23.500 hectáreas ubicado a casi 170 kilómetros al sur de El Calafate, cerca de La Esperanza, sobre la Ruta Nacional 40
La estancia fue fundada en 1893 por su bisabuelo escocés, Angus Martin, y sigue en manos de sus descendientes. Como buena parte de la estepa patagónica, recibe unos 140 milímetros de lluvia al año y se organiza en torno al valle del río Coyle, donde la familia trabaja desde hace años en la recuperación de entre 2000 y 2500 hectáreas para sostener la alimentación del ganado ovino
En sus mejores momentos, el establecimiento llegó a tener 8000 ovejas. Sin embargo, la baja en la disponibilidad de pasturas obligó a reducir la carga a 3000 animales. En 2006, la familia resolvió achicar la hacienda e incorporar maquinaria y nuevas herramientas de manejo, inspiradas en modelos de Australia y Nueva Zelanda
Perros, entrenamiento y oficio
De ese proceso surgieron, entre otras mejoras, un tobogán y una manga trampa para facilitar el trabajo con corderos y reducir el esfuerzo físico en tareas como la esquila y la señalada. También se fortaleció el uso y la valoración de los perros pastores
Sánchez contó que su interés siempre estuvo puesto en el trato con los animales y en el adiestramiento. A partir de ese camino, tomó contacto con especialistas de Brasil, Gran Bretaña y Noruega. Según detalló, un perro puede comenzar su entrenamiento entre los nueve meses y el año; después de doce meses de práctica empieza a incorporarse al trabajo y recién a los cuatro años alcanza plena madurez
En el campo, dijo, hay nueve perros: tres ya jubilados y seis en actividad. Además, esperan la llegada de otros dos desde Brasil, ya entrenados
Esa experiencia cambió su manera de entender la tarea rural. Para Sánchez, el aprendizaje principal fue comprender el comportamiento de estos animales para poder guiarlos mejor en el trabajo diario
Rumbo al Mundial
El campeonato se disputará del 16 al 20 de septiembre en Huntington Farm, en Lauder, en la región de Scottish Borders, y reunirá competidores de más de 30 países. La delegación argentina, seleccionada por la Sociedad Argentina de Perros Arrieros, también incluye a Adriana Suárez junto a Mencho
Ambos binomios viajarán con antelación al Reino Unido para entrenar en Gales e Inglaterra antes del inicio de la competencia
Para Sánchez, la experiencia apunta a sumar conocimiento, compartirlo después con otros productores de la región y dejar bien representada a la Argentina en el plano internacional