CÓRDOBA. La firma santafesina Doble L Bioenergías concretó su primera exportación a Chile con 120 toneladas de oleínas y ácidos grasos vegetales destinados a la elaboración de alimentos para salmones en la zona de Chiloé. En el plazo de un mes, el envío total llegará a 600 toneladas
Un negocio basado en subproductos
La compañía transforma desechos de la industria aceitera, como gomas y borras, y también parte de los residuos del biodiésel, para elaborar estos insumos. Su director, Marcelo Kusznierz, destacó que el desarrollo forma parte de una estrategia de economía circular que la empresa viene profundizando desde hace unos cinco años
Doble L Bioenergías fabrica biodiésel de alta pureza y, con el tiempo, amplió su oferta para sumar oleínas y ácidos grasos vegetales. La salida externa aparece como una alternativa atractiva por precio y por la demanda que muestran dos mercados: la alimentación animal, con foco en la industria salmonera de Chile y Perú, y los biocombustibles de segunda generación en Europa
Diversificación e inversión
La planta está ubicada en Sa Pereyra, fue fundada en 2012 y una década después presentó su plan de diversificación. El proyecto, que en un inicio preveía una inversión de US$ 2,5 millones, terminó requiriendo cerca de US$ 12 millones
La empresa cuenta con certificación ISCC EU, exigida para operar en la Unión Europea, y con el sello verde del gobierno de Santa Fe. Además, incorpora 500 paneles solares para abastecer su propio consumo energético
Más valor para la cadena
Kusznierz sostiene que la industria del biodiésel necesita un desarrollo más amplio, similar al de Brasil, para sumar valor en origen y sostener empleo regional. En paralelo, la Cámara Santafesina de Energías Renovables, que él preside, rechaza la reforma de la ley de biocombustibles tal como está planteada y reclama un corte obligatorio del 15%
En el Congreso avanzan proyectos para modificar la norma. La propuesta respaldada por el gobierno nacional eleva el corte obligatorio de biodiésel del 7,5% al 10% y el de bioetanol del 12% al 15% en el plazo de un año
En el caso exportado a Chile, el producto viaja por camión y luego el sector acuícola lo complementa con una molécula de urea, un paso que evita que el material se diluya en el agua antes de ser consumido por el pez