Alejandra Maglietti contó que atraviesa un momento difícil después de haber expuesto en redes sociales un conflicto con un vecino por el uso del bozal en un perro pitbull. Según relató, a partir de ese mensaje empezó a recibir agresiones y amenazas en sus redes, entre ellas una dirigida a su hijo Manuel, de un año

El origen del conflicto

La tensión comenzó cuando Maglietti vio al perro del vecino en un espacio común del edificio y reclamó por la falta de bozal. Más tarde explicó que el pedido no era nuevo y que otras madres del edificio habían planteado la misma preocupación por seguridad

Tras su publicación, la reacción en redes creció y ella aseguró que algunas de sus frases fueron interpretadas de forma incorrecta. Luego aclaró que no está en contra de ninguna raza, sino de que no se cumpla la obligación de usar bozal en los lugares que corresponde

Las amenazas y la denuncia

La situación escaló cuando comenzó a recibir mensajes privados con contenido agresivo. Maglietti dijo que una de esas amenazas apuntó directamente a su hijo y que eso la dejó muy afectada

También señaló que piensa hacer la denuncia para que quede asentado lo ocurrido y afirmó que ya identificó a algunos de los agresores. “Fue horrible”, resumió sobre la noche que pasó sin poder dormir

Qué aclaró sobre su reclamo

Maglietti remarcó que su pedido se limita al cumplimiento de la normativa vigente sobre perros que deben usar bozal en espacios públicos y comunes de edificios. Dijo además que su descargo nació por un problema de convivencia y que no esperaba que derivara en un nivel tan alto de violencia