Andrea Estévez descubrió a los 4 años que quería ser artista. Sus primeros pasos fueron en la escuela del Teatro Colón, donde estudió danza clásica y fue elegida por Natalia Makarova para participar de una coreografía
A los 16 años conoció al maestro Héctor Zaraspe, vinculado durante años con la Juilliard School, quien la llevó al American Ballet de Nueva York. Allí permaneció tres años. Durante unas vacaciones en la Argentina se fracturó un pie y, mientras se recuperaba, comenzó a estudiar actuación con Agustín Alezzo
De la danza a la televisión y el teatro
Su carrera continuó en Canal 7, con participaciones en Un cortado, historias de café y De la cama al living. Más tarde trabajó en televisión y teatro con Gerardo Sofovich, fue notera de Chiche Gelblung y formó parte de ficciones como Gasoleros, Son de Fierro, Montecristo, Campeones, Doble venganza y Alguien que me quiera, donde interpretó a la contrafigura de Luisana Lopilato durante buena parte de la telenovela
También participó de Patinando por un sueño, convocatoria que recibió gracias a Nazarena Vélez. Aunque no sabía patinar, aceptó el desafío y aseguró que aprendía rápido
En teatro de revista compartió escenario con Carmen Barbieri en Bravísima y Barbierísima. Las obras tuvieron temporadas en la calle Corrientes, Mar del Plata y distintas ciudades de la Argentina, además de giras por Chile, Paraguay y Uruguay
Estévez recordó que inicialmente Germán Krauss le había advertido que la revista podía dificultar su regreso a la comedia. Sin embargo, Norma Pons la animó a aceptar el ofrecimiento y la actriz decidió avanzar. Tiempo después, cuando Krauss fue convocado para Barbierísima, ella lo alentó a interpretar la propuesta como una comedia musical
Durante dos años trabajó en Impacto Chiche. A pedido suyo, comenzó a realizar informes en la calle. Una de sus experiencias más recordadas fue un vuelo acrobático en el aeródromo de Villa Lynch para mostrar cómo funcionaba la gravedad cero. En la prueba, acompañada por su padre Alfredo, debió atravesar una caída libre con el motor apagado
Una mudanza que se convirtió en un nuevo comienzo
En 2020, poco antes de la etapa más dura de la pandemia, murió su padre. Después de atravesar el duelo y el aislamiento, su madre Adriana le propuso viajar unos meses a Miami para cambiar de aire. Estévez cerró los dos locales de ropa que tenía, dejó su casa en venta y guardó sus muebles en un depósito
Viajó junto a su hija Hannah y su madre, sin intención de radicarse definitivamente. Pero a los pocos días recibió una propuesta para participar en un programa de televisión. Como todavía no tenía la documentación necesaria, gestionó una visa de trabajo. Luego llegaron nuevas oportunidades en teatro y televisión, y finalmente no regresó a la Argentina
La actriz asegura que tuvo que reconstruir su carrera desde cero, porque no conocía a productores, fotógrafos ni maquilladores. Durante los primeros tres años extrañó profundamente su país, aunque con el tiempo logró adaptarse y formar un equipo de trabajo
Actualmente participa en Despierta América, donde integra el segmento “Conversaciones de mujeres”. También produce espectáculos y recibe elencos argentinos que realizan giras por Estados Unidos
Además, prepara el lanzamiento de Argento Internacional, un canal de streaming cuya programación estará realizada por argentinos que viven fuera del país. El proyecto cuenta con dos socios y prevé una futura franquicia en Madrid. El estudio ya fue alquilado y se encuentra en remodelación, con la expectativa de comenzar las transmisiones el 15 de octubre
Teatro y reconocimiento en Los Ángeles
Estévez también produce teatro desde hace tres años y participa en la programación de Casa Studios, una sala de Miami. Allí presenta Confesiones, comedia que protagoniza junto con Catalina Watson y Constanza Espejo, bajo la dirección de Leo Zimbrón
La obra fue seleccionada para participar del Brisk Festival de Los Ángeles. Tras diez días de competencia y cuatro funciones, llegó a la final entre 49 espectáculos y más de 220 artistas. El festival otorgó dos reconocimientos: uno al mejor espectáculo y otro, una mención especial, para Confesiones
El espectáculo tendrá nuevas funciones en Miami durante octubre y noviembre. Para Estévez, el reconocimiento representa la confirmación de un proceso profesional que comenzó nuevamente en otro país, lejos de los escenarios y contactos que había construido en la Argentina
Su presente familiar y afectivo
La actriz contó que su hija Hannah no mantiene contacto con su padre desde hace aproximadamente tres años. Según relató, intentó favorecer el vínculo, pero finalmente comprendió que no podía obligar a otra persona a ocupar un lugar que no quería asumir
Estévez explicó que, después de varios años de terapia, dejó de sentirse responsable por esa ausencia. Hoy concentra su energía en acompañar a su hija, cuidarla y ayudarla a crecer junto a su abuela
En el plano sentimental, contó que tuvo una relación que terminó por la distancia cuando decidió instalarse en Estados Unidos. Desde entonces no volvió a iniciar un vínculo. Dice disfrutar plenamente de su vida junto a Hannah y de su trabajo, aunque no descarta conocer a un compañero que comprenda que su hija es su prioridad
La posibilidad de volver
Estévez no descarta regresar a la Argentina para hacer una temporada teatral o participar de algún proyecto. Sin embargo, considera que construir su lugar en Miami le demandó mucho esfuerzo y quiere cuidar lo que logró
Su presente combina televisión, teatro, producción y nuevos proyectos digitales. La artista reconoce que seis años atrás no habría imaginado continuar su carrera en Estados Unidos, pero celebra haber podido comenzar de nuevo y consolidar una etapa profesional que describe como especialmente feliz