Una mirada crítica sobre el Método
Anya Taylor-Joy dejó su opinión sobre una de las formas de actuación más asociadas a Hollywood: el Método. Para la intérprete, esa técnica exige una entrega tan intensa que muchas mujeres no pueden sostenerla del mismo modo por las responsabilidades cotidianas que asumen
La actriz definió la experiencia de encarnar a un personaje durante largas jornadas como una especie de “psicosis controlada”. También señaló que no se imagina mantener ese nivel de inmersión de manera permanente, sobre todo porque en un rodaje hay cientos de personas con las que hay que trabajar en armonía
En ese sentido, remarcó que el trato con el equipo es parte central del trabajo y que volverse una persona difícil termina por arruinar la experiencia para todos
La seguridad que encontró en su vida personal
La protagonista de Gambito de dama también habló de cómo su matrimonio con Malcolm McRae influyó en su vida. Dijo que esa relación le aportó una sensación de estabilidad y confianza que no había sentido antes
Según explicó, tener a su lado a alguien que siente como un mejor amigo le dio una base emocional que la anima a tomar más riesgos en su carrera. Para Taylor-Joy, ese sostén le permite trabajar con mayor libertad y tranquilidad
Además, destacó el humor compartido con su marido como uno de los pilares del vínculo y aseguró que se ríe casi todo el tiempo junto a él