En la recta final de Gran Hermano Generación Dorada, Charlotte Caniggia se mostró más abierta y habló sin rodeos sobre su vínculo familiar y sobre la dificultad que tiene para expresar afecto

Ante la pregunta sobre cuál sería su propósito en la vida, respondió que le gustaría aprender a amar. Según explicó, siente que le tocó una familia complicada y que su desafío sería poder aceptar a sus padres tal como son con ella

La mediática se refirió a Mariana Nannis y Claudio Paul Caniggia al contar que no creció en un entorno demostrativo. Dijo que le cuesta mucho el afecto porque fue criada así y que esa distancia marcó su forma de vincularse con los demás

También hizo una confesión que generó impacto entre sus compañeros: aseguró que nunca vivió el momento de que su madre le dijera que está orgullosa de ella o que la ama. Agregó que tampoco lo espera, porque siente que no va a pasar, y que por eso suele levantar una barrera frente a otras personas

Quienes la escuchaban intentaron contenerla y le dijeron que, en el futuro, podría criar a sus hijos con el amor que ella no recibió. Además, le sugirieron que intentara decirle “te amo” a su madre, aunque no obtuviera la misma respuesta, pero Charlotte rechazó esa idea