El Gobierno de Estados Unidos ordenó el cierre de 270 escuelas de manejo de camiones comerciales en el marco de una ofensiva contra presuntas irregularidades en la obtención de licencias y en la formación de conductores
De ese total, 110 establecimientos fueron acusados de certificar a personas sin el dominio del inglés exigido por la normativa federal. Otros 160 fueron clausurados por no cumplir condiciones mínimas de infraestructura o por contar con instructores no habilitados
Una revisión federal sobre 400 escuelas
La medida se anunció en Detroit, durante una conferencia conjunta de los secretarios de Transporte y Seguridad Nacional. Allí se sostuvo que las clausuras buscan frenar fraudes y reducir riesgos para la seguridad pública
La decisión surgió después de una revisión federal que alcanzó a 400 escuelas de conducción comercial. Según el director de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes, Derek Barrs, el 40% de esos centros no cumplía con los estándares legales y operativos
Las autoridades señalaron además que, en cada una de las escuelas consideradas como principales infractoras, al menos 10 conductores aprobados habían sido citados en controles de ruta por no cumplir con el requisito de dominio del inglés
Seguridad vial y presión migratoria
El Departamento de Transporte, encabezado por Sean Duffy, presentó la iniciativa como un intento de proteger las rutas del país frente a camioneros no calificados y de reducir la dependencia de mano de obra inmigrante en una industria clave para el abastecimiento nacional
Funcionarios del Gobierno vincularon la medida con una línea general de endurecimiento migratorio tras el regreso de Trump a la presidencia en 2025. Sostienen que en la administración anterior ingresaron millones de inmigrantes en situación irregular y que muchos recibieron licencias comerciales sin reunir los requisitos mínimos
Barrs afirmó que el problema es inaceptable y lo asoció con muertes en carretera. A su vez, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, responsabilizó a estos conductores de cientos de muertes y miles de heridos, aunque no presentó cifras ni casos concretos
Dudas sobre el impacto real
La administración defiende que el estatus migratorio de ciertos camioneros justifica estas medidas, pero estudios citados por especialistas no muestran pruebas concluyentes de que los conductores migrantes provoquen más siniestros que otros
Esos datos apuntan a que, en promedio, los ciudadanos estadounidenses acumulan más sanciones por delitos graves al volante, mientras que los migrantes suelen recibir castigos por infracciones menores
La ofensiva federal también incluyó investigaciones del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional para detectar posibles fraudes y licencias emitidas con documentación irregular. Mullin dijo que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas encontró a más de 100 personas con permisos en los que figuraba literalmente “No name given”
Además, el Gobierno adelantó que algunos puestos vacantes podrían ser ocupados por veteranos con experiencia en vehículos de carga, quienes quedarían exceptuados de nuevas pruebas de manejo si acreditan antecedentes suficientes
Con estas decisiones, la Casa Blanca busca reforzar el control migratorio y elevar las exigencias para acceder a licencias comerciales, en una estrategia que combina seguridad vial y política fronteriza