Florencia Raggi atraviesa la recta final del estreno de Oxitocina (Inés y los perros) cuidando especialmente su voz. Una amigdalitis la dejó sin hablar durante dos días y obligó a suspender algunos ensayos de su primer unipersonal, dirigido por Dennis Smith
La obra se presentó el sábado pasado en la sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín y está centrada en una mujer atravesada por la maternidad, las ausencias y los mandatos. Raggi llegó al proyecto después de rechazar inicialmente la propuesta: no tenía como objetivo hacer un monólogo y prefería compartir escena con otros intérpretes
El texto, sin embargo, la llevó a cambiar de opinión. El personaje es una madre cuya hija desaparece y que decide no salir a buscarla. Para Raggi, esa situación abre preguntas sobre el vínculo de la mujer con su pareja, su madre y otra persona que la ayuda a criar a la niña. También aparecen las diferencias sociales, la violencia, las exigencias y las necesidades que quedan sin resolver
Durante el proceso, la actriz eligió trabajar desde el cuerpo y la intuición. Según explicó, fue moldeando a Inés a través del juego, la liberación y la expansión de sus propios límites. La experiencia también la llevó a revisar aspectos de su historia personal y de sus vínculos
Raggi contó que su propia maternidad fue muy distinta de la del personaje. Tuvo a sus dos hijos cuando era más joven, los buscó y siempre había imaginado que sería madre. Aun así, identificó en Inés sentimientos que reconoce por experiencia propia
Uno de los momentos más difíciles para ella llegó con la adolescencia y la independencia de sus hijos. Renata se fue a vivir a otro país durante la pandemia, mientras Raggi estaba en Uruguay y la familia atravesaba además la venta de su casa. La distancia y la rapidez de los cambios hicieron que el proceso resultara especialmente doloroso
La actriz contó que permaneció seis meses sin ver a sus hijos y que el duelo por el llamado “nido vacío” se extendió mucho más de lo que esperaba. Con el tiempo, encontró apoyo en su trabajo y en su pareja, además de una nueva manera de relacionarse con sus hijos adultos
Renata vive en Barcelona y Francisco se fue este año. Raggi asegura que ahora puede disfrutar más de sus propios tiempos, aunque preferiría tenerlos cerca. También reafirma su pertenencia a Buenos Aires, aun cuando viaja con frecuencia a Uruguay
Sobre su relación con Nicolás Repetto, explicó que no siempre atraviesan las mismas etapas ni permanecen juntos todo el tiempo. La pareja, según describió, intenta adaptarse a las necesidades y posibilidades de cada uno, con respeto, afecto y disposición a ceder
La actriz también recordó el impacto que tuvo la carrera de su madre, quien comenzó a actuar cuando ella tenía cinco años. Aquella decisión generó conflictos familiares y le hizo pensar que la maternidad y una profesión podían ser difíciles de combinar. Con los años, incorporó de su madre la importancia de construir un proyecto personal más allá de la pareja o la familia
Además de su trabajo teatral, Raggi filmó Zambrano, una serie derivada del personaje interpretado por Puma Goity en El encargado, donde encarna a una abogada. También participó en otra producción para Netflix
Oxitocina (Inés y los perros), de Dennis Smith, se presenta del 17 de octubre al 1° de noviembre, de jueves a domingos a las 19.30, en la sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, avenida Corrientes 1530. La función dura 55 minutos