Zendaya sorprendió en la última edición de los Premios Emmy con una imagen inspirada en Halle Berry. La actriz lució un corte pixie y un vestido de Prada que evocaron el estilo que Berry había elegido en 2002, durante el estreno de Otro día para morir
“Arrasó la noche”, escribió Berry en sus historias de Instagram. Allí compartió imágenes de Zendaya en la alfombra azul y una comparación entre ambos looks. También etiquetó a la actriz y a su estilista, Law Roach, y sumó corazones para mostrar cuánto la había emocionado el homenaje
La admiración de Halle Berry por Zendaya
Berry dejó claro que su admiración por Zendaya excede el ámbito de la moda. La actriz compartió además un fragmento de su participación en el programa de Drew Barrymore, emitido a comienzos de año, en el que había expresado su deseo de trabajar con la protagonista de El drama
“Hay una actriz a la que amo con cada fibra de mi ser. La adoro y me encantaría interpretar a su madre”, había dicho entonces Berry. Tras el homenaje de los Emmy, aquella posibilidad volvió a cobrar fuerza entre sus declaraciones públicas
En 2021, Berry también había elogiado a Zendaya y la había definido como la “encarnación viviente” de los avances de las mujeres negras en Hollywood. “Zendaya es la prueba fehaciente de que las cosas están cambiando; no podría estar más orgullosa”, afirmó durante un panel virtual realizado en el marco del Festival de Cine de Sundance
El look de Zendaya y su referencia a 2002
Zendaya llevó un vestido de tul de Prada, con un profundo escote en V y una larga cola, completamente bordado con cristales y cuentas. El diseño pertenecía a la colección primavera-verano 2010
Completó el conjunto con un reloj Rolex, joyas Mikimoto y zapatos de satén rosa pálido. La estilista Coree Moreno describió el peinado como una reinvención del corte pixie clásico, con “un toque moderno y editorial”
En 2002, durante el estreno en Los Ángeles de la película que protagonizó junto con Pierce Brosnan, Halle Berry había llevado su característico pixie y un minivestido de falda irregular, cubierto de pedrería sobre una malla fina y transparente. El diseño era de Collette Dinnigan
Law Roach confirmó que la elección de Zendaya para los Emmy estaba inspirada en Berry. El conjunto se convirtió en uno de los momentos más comentados de su paso por el Peacock Theater de Los Ángeles
Una trayectoria marcada por grandes éxitos y tropiezos
El 14 de agosto pasado, Halle Berry cumplió 60 años durante unas vacaciones en las islas Fiji, acompañada por su prometido, el músico Van Hunt
Nacida en Cleveland, Ohio, en 1966, Halle Maria Berry inició su exposición pública en los concursos de belleza. Fue Miss Ohio, obtuvo el segundo puesto en Miss USA y en 1986 representó a Estados Unidos en Miss Mundo, donde terminó sexta
A fines de la década de 1980 se mudó a Nueva York para comenzar una carrera como actriz. Sus primeros trabajos fueron en televisión y, en 1991, debutó en el cine con Fiebre de amor y locura, de Spike Lee. Luego participó en películas como Boomerang, Los Picapiedra, Decisión crítica y Bulworth
En 1999 interpretó a Dorothy Dandridge, la primera mujer afroamericana nominada al Oscar como mejor actriz. Berry también produjo ese proyecto y recibió un Emmy y un Globo de Oro por su trabajo
En 2002 ganó el Oscar por su interpretación de Leticia Musgrove en Monster’s Ball y se convirtió en la primera mujer negra en obtener el premio a mejor actriz protagónica. En su discurso, dedicó la estatuilla a “cada mujer de color sin nombre ni rostro que ahora tiene una oportunidad porque esta puerta se ha abierto”
Veinticuatro años después de aquella ceremonia, Berry continúa siendo la única actriz negra que ganó en esa categoría, una situación que ella misma calificó como dolorosa
Su carrera también incluyó obstáculos. Alternó grandes producciones, como la saga X-Men y 007: Otro día para morir, con películas menos reconocidas. Entre estas últimas se encuentra Gatúbela, de 2004, por la que recibió el premio Razzie a la peor actriz
Berry asistió a esa ceremonia con su Oscar en una mano y el Razzie en la otra. El gesto expuso una de sus mayores fortalezas: la capacidad de reírse de sí misma y asumir los fracasos sin ocultarlos