Willem Dafoe encontró en el campo italiano una forma de vida muy diferente a la que suele asociarse con una estrella de Hollywood. Lejos de los rodajes, disfruta de una rutina marcada por el contacto con la naturaleza, el cuidado de los animales y las labores domésticas
Para el actor ítalo-estadounidense, lavar los platos después de comer y ocuparse del ganado al final del día son actividades que le aportan tranquilidad. “Nunca soy más feliz que cuando friego los platos y después pongo a dormir a los animales de mi granja”, expresó
Una vida basada en aprender
La convivencia con el entorno rural también modificó su manera de relacionarse con los demás. Dafoe reconoce que todavía debe incorporar muchos conocimientos sobre el trabajo en el campo y no tiene inconvenientes en pedir ayuda a quienes conocen mejor esas tareas
“Tengo que aprender mucho”, admitió. Además, explicó que suele escuchar las indicaciones de otras personas y luego intenta ponerlas en práctica por su cuenta
El vínculo con los animales es uno de los momentos que más disfruta. Según relató, cuando aparece en el terreno, unas 35 cabras y ovejas corren hacia él para que les abra la puerta de su refugio
La fama, los premios y el valor de los vínculos
Su visión sobre la sencillez también está relacionada con sus comienzos en The Wooster Group, el grupo de teatro experimental en el que el trabajo colectivo tenía más importancia que el ego individual
En ese sentido, Dafoe reflexionó sobre la necesidad de reconocimiento a partir de su papel en Late Fame (2025). En la película interpreta a Ed Saxberger, un poeta que, después de publicar un único libro décadas atrás, lleva una vida modesta como empleado de una oficina postal en Nueva York
“Todos ansiamos atención. Todos ansiamos validación”, señaló al referirse a esa búsqueda que atraviesa tanto a sus personajes como a las personas en general
El intérprete de Norman Osborn en las películas de Spider-Man resumió su filosofía en la importancia de acercarse a los demás. Para él, una vida plena depende de la ayuda mutua, la compañía y la capacidad de compartir afecto en un mundo incierto