La constancia pesa más que la intensidad

Cumplir 60 años no implica, por sí solo, un deterioro físico inevitable. Con hábitos saludables y actividad regular, es posible sostener una buena calidad de vida y conservar una condición física funcional

El entrenador personal José Ruiz señaló que, en esta etapa, la regularidad del ejercicio vale más que las rutinas exigentes. Su recomendación es caminar 30 minutos, cinco días por semana, como una forma accesible de mantenerse activo

Además, recordó que las guías de salud suelen sugerir entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada

Beneficios que van más allá del cuerpo

Caminar con frecuencia ayuda a cuidar el sistema cardiovascular, favorece la circulación y contribuye al control de la presión arterial. También puede facilitar las tareas cotidianas y mejorar el descanso

En el plano emocional, esta práctica ayuda a reducir la ansiedad y el cansancio mental. Para muchas personas mayores, llegar a entre 6.000 y 8.000 pasos diarios ya representa un avance importante frente al sedentarismo

Cómo cortar el sedentarismo en la oficina

La coordinadora del Grado de Fisioterapia de la Universidad Europea de Andalucía, María Carreira Míguez, explicó que buena parte de los problemas de espalda asociados al trabajo de oficina se vinculan con la inactividad, mientras que otra parte responde a un equipamiento inadecuado

Para aliviar la carga física durante la jornada, propuso hacer pausas activas desde la silla con retracción cervical, apertura de pecho y círculos de hombros hacia abajo para relajar el trapecio

También sugirió ajustar el espacio de trabajo, tanto en la oficina como en casa: pantalla a la altura de los ojos y silla con buen soporte lumbar. Con estos cambios, dijo, se reduce el riesgo de fatiga y molestias musculares