El gobernador de Texas, Greg Abbott, volvió a subir el tono en la disputa con Minnesota y advirtió que podría colocar a Minneapolis entre los destinos de futuros traslados en autobús si Estados Unidos vuelve a tener “un presidente como Joe Biden”. La amenaza llegó después de la liberación del agente del ICE Christian Castro, que había pasado 90 días detenido en Brownsville con una fianza de 200.000 dólares mientras se resolvía su extradición

El caso que encendió la pelea

Castro enfrenta cuatro cargos de agresión en segundo grado con un arma peligrosa y uno por denuncia falsa. La fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, presentó las acusaciones por el tiroteo contra Julio César Sosa-Celis, ocurrido el 14 de enero durante la Operación Metro Surge

Tras ese episodio, la entonces vocera del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, sostuvo que Sosa-Celis y su compañero de vivienda, Alfredo Alejandro Aljorna, habían atacado a Castro. Según esa versión, el agente disparó desde el suelo porque temía por su vida

Después del hecho, Castro dejó Minnesota y terminó en Texas. Abbott afirmó ante la Justicia que el agente pudo haber recibido una orden del ICE para trasladarse, por lo que no necesariamente habría huido. Minnesota pidió que regresara para responder por los cargos, pero el gobernador texano todavía no firmó la documentación requerida

La respuesta política de Abbott

Luego de que un tribunal rechazara un pedido para acelerar la extradición, Abbott respondió en X a un mensaje del fiscal general de Minnesota, Keith Ellison. El mandatario texano acusó a los abogados del estado de ser “pésimos”, “sin preparación”, “desinformados” y “poco convincentes”

También dijo que Minnesota encarna de forma literal la idea de territorio santuario porque sus autoridades no colaboran con la aplicación de las leyes migratorias. “Pondré a Minneapolis en la cima de la lista para futuros desembarcos de autobuses”, escribió

La frase alude al programa que Texas inició en abril de 2022 para trasladar a ciudades consideradas santuario a migrantes procesados y liberados por el gobierno federal. Durante la administración de Joe Biden, esos viajes tuvieron como destino Washington D.C., Nueva York, Chicago, Filadelfia, Denver y Los Ángeles, según la oficina del gobernador texano

Ellison, en tanto, acusó a Abbott de convertir a Texas en “un estado santuario para criminales violentos” y aseguró que seguirá impulsando acciones para que Castro enfrente a la Justicia en Minnesota

La liberación de Castro y el freno judicial

Los Rangers de Texas arrestaron a Castro el 28 de mayo con apoyo de integrantes de la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota, después de que Moriarty emitiera una orden de búsqueda nacional el 18 de mayo

El agente quedó alojado en el Centro de Detención Carrizalez-Rucker, en Brownsville. La ley texana permitía retenerlo durante 90 días mientras se definía su extradición. Cumplido ese plazo el miércoles 26 de agosto, salió de la cárcel al amanecer del día siguiente

Moriarty había advertido que Abbott sería responsable si Castro recuperaba la libertad y se marchaba a México. Los fiscales sostienen que existe riesgo de fuga por sus vínculos con ese país, entre ellos conversaciones con una mujer sobre un eventual matrimonio y la compra de una vivienda

El juez federal Fernando Rodriguez Jr. rechazó el pedido de Minnesota para obligar de inmediato a Texas a entregar al agente

Señaló que Abbott todavía no había aceptado ni rechazado la solicitud y consideró que no existía una norma constitucional o legal que fijara un plazo para resolverla. Aunque reconoció que el gobernador examinó el caso durante un período “atípicamente largo”, concluyó que el planteo era prematuro porque aún se evaluaba si Castro reunía las condiciones para ser considerado fugitivo