El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para poner en marcha el diseño de una Academia Espacial de Estados Unidos, pensada para preparar a la próxima generación de militares, ingenieros, operadores civiles y profesionales vinculados con la actividad espacial

Durante el anuncio en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Trump enmarcó la iniciativa en el crecimiento de la Fuerza Espacial y de la industria comercial del sector. También comparó el proyecto con instituciones militares tradicionales como West Point, Annapolis, la Academia de la Fuerza Aérea y la Guardia Costera

Una comisión para definir el proyecto

La orden no crea todavía una universidad en funcionamiento. En su lugar, establece una comisión presidencial encargada de proponer cómo debería organizarse la futura academia

Ese grupo estará presidido por Jared Isaacman, administrador de la NASA, y reunirá a funcionarios de la Casa Blanca, la Oficina de Administración y Presupuesto, el área de seguridad nacional y la Secretaría de la Fuerza Aérea

La comisión deberá entregar un informe en un plazo de 120 días con recomendaciones sobre la estructura de gobierno, los programas académicos, la formación de liderazgo, las obligaciones de servicio para los graduados y los requisitos de admisión. Además, tendrá que evaluar si la academia podría instalarse dentro de la NASA y cómo se elegiría una sede permanente

Trump afirmó que decidirá la ubicación “muy pronto”, aunque no dio precisiones sobre el lugar

El mensaje desde Houston

En su intervención, el mandatario vinculó el nuevo proyecto con la competencia estratégica en el espacio. Sostuvo que un país no puede aspirar a liderar en la Tierra si acepta quedar detrás fuera de ella

En el mismo acto, entregó la Medalla de Honor Espacial del Congreso a la tripulación de Artemis II, que sobrevoló la Luna este año

Trump también aseguró que la humanidad volverá a pisar la superficie lunar antes de que termine su mandato. Dijo que allí se construye una colonia y agregó que la NASA ya trabaja en la primera nave interplanetaria con propulsión nuclear, con un lanzamiento hacia Marte previsto para 2028

Según el mandatario, ese desarrollo podría abrir el camino a una futura flota estadounidense destinada a hacer más frecuente el transporte espacial