Greg Abbott elevó el tono contra la expansión de los centros de datos en Texas y defendió nuevas restricciones para frenar su impacto sobre las comunidades locales. El gobernador dijo que estas instalaciones no pueden seguir creciendo sin controles sobre el consumo de agua y de electricidad
Reclamo por falta de diálogo
Abbott señaló que existe malestar entre los vecinos por la velocidad con la que se levantan estos proyectos. A su juicio, las compañías cometieron un error al avanzar sin una conversación previa con residentes y autoridades locales
En ese marco, el mandatario sostuvo que la reacción de las comunidades fue consecuencia directa de esa forma de operar. También responsabilizó a las empresas por no haber cuidado el vínculo con los territorios donde pretenden instalarse
Las condiciones para operar
El gobernador frenó de manera temporal la incorporación de nuevos centros de datos a las redes públicas de energía y estableció cuatro requisitos para autorizar su funcionamiento
- Informar cuánto agua consumen y demostrar que no compiten con el abastecimiento de las poblaciones.
- No recurrir a la red eléctrica estatal si eso afecta el servicio destinado a los hogares.
- Generar una baja efectiva en las tarifas de electricidad para los usuarios residenciales.
- Evitar alteraciones en la tranquilidad de barrios y zonas rurales.
Abbott remarcó además que cada proyecto necesita apoyo local antes de avanzar. “Si eres un centro de datos y quieres operar en Texas, primero tienes que obtener la aprobación de aquellos en las comunidades locales”, afirmó
La disputa política por la expansión tecnológica
Consultado por la rapidez con la que se multiplicaron estas instalaciones en medio del auge de la inteligencia artificial, Abbott rechazó que Texas haya apurado el proceso. Según su planteo, la velocidad vino de las propias compañías
El gobernador también sostuvo que las nuevas reglas buscan restablecer el equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la autonomía municipal
El efecto en la elección
El conflicto por los centros de datos ya impacta en la disputa política estatal. Un grupo de votantes conservadores evalúa respaldar a la demócrata Gina Hinojosa en las elecciones generales del 3 de noviembre, motivado por el rechazo de Abbott a la expansión masiva de esta industria
Entre ellos está Twyla Lowry, una electora que había apoyado al republicano en comicios anteriores y que ahora se inclinaría por Hinojosa