La consigna volvió a circular con fuerza en las últimas horas: “Las Islas Malvinas fueron, son y serán por siempre argentinas”. La frase, difundida por la cuenta oficial de las Fuerzas Armadas, reactivó el reclamo de soberanía en un contexto marcado por la advertencia de Estados Unidos sobre la postura británica respecto del archipiélago

En el Gobierno, sin embargo, predomina la cautela. Cerca del oficialismo interpretan que el mensaje de Washington debe leerse dentro de la estrategia de la administración Trump hacia sus socios de la OTAN y no como una modificación formal de la política exterior estadounidense. La posición oficial de Estados Unidos sigue siendo la neutralidad, aunque reconoce la administración británica sobre las islas

Presión sobre Londres y ruido político en el Reino Unido

La versión que circuló en Londres indica que funcionarios de alto rango del Pentágono estudian usar la cuestión Malvinas para presionar al primer ministro británico a elevar el gasto militar hasta el 5% del PBI, tal como reclama la OTAN. Esa posibilidad desató críticas y cruces dentro de la política británica

Priti Patel cuestionó al Partido Laborista por no comprometerse con un 3% del PBI en defensa. James Cartlidge fue todavía más directo y sostuvo que las Malvinas “son británicas”. En la misma línea, el laborista Adam Jogee afirmó que la posición es clara y que las islas son británicas

La ministra Bridget Phillipson, en tanto, evitó una respuesta frontal sobre la discusión de soberanía y remarcó que el Reino Unido invierte más en defensa que en cualquier otro momento desde la Guerra Fría

Antecedentes y postura estadounidense

El tema ya había aparecido meses atrás, cuando se conoció que el Pentágono había evaluado distintas alternativas ante la resistencia de algunos países europeos a acompañar operaciones militares. Entre ellas, figuraba la posibilidad de revisar el respaldo diplomático tradicional de Washington a la soberanía británica sobre las Malvinas

Luego, esa idea fue minimizada por el jefe de la diplomacia estadounidense como una simple propuesta informal

Desde Londres también insistieron en que la soberanía de las islas no está en discusión y que el derecho de los isleños a la autodeterminación sigue siendo la base de su posición. En Buenos Aires, el embajador estadounidense volvió a ratificar a mitad de mes que no hubo cambios: la Casa Blanca continúa neutral respecto de las islas

La discusión por el buque en Ushuaia

En paralelo, el canciller Pablo Quirno salió a responder las críticas por el amarre de un buque británico en Ushuaia. Sostuvo que la nave fue contratada por un consorcio petrolero con autorización para operar en aguas argentinas y que transporta crudo extraído en territorio nacional

Según explicó, el buque proviene de una operación vinculada a la Cuenca Marina Austral y carga petróleo producido en yacimientos fueguinos. Además, afirmó que la propia provincia controla esas maniobras, registra los volúmenes y certifica el origen del crudo exportado

Desde el entorno del gobernador de Tierra del Fuego habían cuestionado la autorización de ingreso de esa embarcación y recordaron la existencia de una norma provincial que prohíbe el amarre, la permanencia y el abastecimiento de buques con bandera británica en sus puertos