Una elección prevista para este domingo en el este de Alemania podría abrir un hito político: la llegada del primer gobernador regional de ultraderecha en la historia del país desde la posguerra. El escenario se da mientras el canciller Friedrich Merz enfrenta una creciente desconfianza hacia su gobierno y dificultades para revertir el pesimismo económico
Las encuestas muestran una ventaja amplia para Alternativa para Alemania (AfD), partido de discurso antiinmigración, en la votación para la legislatura de Sajonia-Anhalt. Si logra controlar el gobierno regional, sería el mayor triunfo en los 13 años de vida de la fuerza y un fuerte revés simbólico para Merz
Una frontera política que podría caer
Especialistas en política advierten que una victoria de AfD supondría romper un tabú en Alemania, donde hasta ahora ningún partido de extrema derecha ha gobernado a nivel nacional, regional o en una gran ciudad. Ese rasgo había convertido al país en una excepción dentro de Europa
Sajonia-Anhalt, una de las regiones menos prósperas del país y hogar de 2,1 millones de personas, está gobernada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde 2002. Pero el contexto político cambió: en las últimas elecciones nacionales, AfD obtuvo su mejor resultado histórico, con 20,8% de los votos, y se consolidó como la principal fuerza opositora
La apuesta de AfD
El partido busca ahora una mayoría absoluta en el parlamento regional para esquivar el aislamiento al que lo somete el resto de las fuerzas, que se niegan a pactar con él. Su candidato, Ulrich Siegmund, habla de una “oportunidad histórica” y dice que el objetivo es “hacer historia”
Entre sus prioridades figuran endurecer la política migratoria, impulsar la expulsión de personas en situación irregular y reducir los incentivos para quienes llegan al sistema social. También propone iniciar un proceso para abandonar la radiotelevisión pública regional por supuesta desinformación
Además, AfD quiere permitir la educación en el hogar, prohibir que las escuelas enarbolen oficialmente la bandera arcoíris y obligarlas a exhibir la bandera nacional. También rechaza que se destinen fondos a Ucrania y reclama levantar sanciones contra Rusia, aunque esa decisión no depende de los gobiernos regionales
El temor al aislamiento
Su principal rival, Sven Schulze, actual gobernador y referente de la CDU, advierte que un gobierno de AfD llevaría a la región al aislamiento. Sostiene que la ultraderecha representa un retroceso y que no ofrece soluciones reales a los problemas que denuncia
Schulze remarcó que en Sajonia-Anhalt trabajan muchas personas nacidas en el extranjero en hospitales y empresas, y que un giro político de ese tipo sería perjudicial para la economía y el funcionamiento social de la región
Lo que está en juego para Merz
Incluso si AfD logra ser la fuerza más votada, su acceso al poder no está garantizado. Si no obtiene mayoría absoluta, no tendría un socio viable para formar gobierno. En ese caso, Schulze intentaría articular una alianza con partidos menores
El resultado también podría tener impacto en la política nacional, sobre todo si la CDU y sus socios socialdemócratas llegan debilitados a otras elecciones regionales. Para Merz, el desafío es mostrar avances concretos y recuperar la confianza de un electorado que, por ahora, no ve resultados visibles
El canciller intentó recentrar el debate con un llamado a salir del clima de enojo y desánimo que, según dijo, mantiene paralizado al país. La elección de Sajonia-Anhalt dirá si ese mensaje alcanza o si la desafección política sigue alimentando a la extrema derecha