Una pastora suiza conduce un grupo de alpacas desde los pastizales de montaña hasta un valle, en una travesía que conserva antiguas prácticas de pastoreo y trashumancia
El traslado coincide con la celebración del “alpabzug”, en alemán, o “desalpe”, en francés, una festividad que marca la llegada del otoño en el hemisferio norte
A diferencia de las ovejas, las alpacas son animales originarios de América del Sur. En esta ocasión, el recorrido concluirá en una granja de invierno
Para completar la última parte del trayecto, los animales serán transportados en camiones modernos