Anthony Edwards terminó la última temporada con una carga física importante. Una lesión en el tendón de la corva al comienzo del curso y problemas en ambas rodillas hacia el cierre limitaron su participación a 61 partidos, la cifra más baja de su carrera
Minnesota avanzó en los playoffs de la NBA por tercer año consecutivo, aunque el rendimiento del equipo y de su principal figura estuvo lejos de ser regular. Desde entonces, Edwards se propuso encabezar la recuperación de los Timberwolves
La llegada de LaMelo Ball modifica el rol de Edwards
Durante el receso, el presidente de operaciones de básquetbol Tim Connelly incorporó a LaMelo Ball para que el entrenador Chris Finch pudiera devolver a Edwards a su posición natural de escolta
Finch había asumido la responsabilidad por haber convertido apresuradamente a Edwards en base antes del comienzo de la temporada anterior. Según el entrenador, esa decisión tuvo efectos negativos en el rendimiento de varios jugadores
“Nunca pensé que pudiera desarrollar habilidades de base”, bromeó Edwards durante la jornada con la prensa del equipo. “Finchy insiste mucho en que pase la pelota, pero ahora tenemos a LaMelo, así que estoy feliz”
La llegada de Ball implicó la salida de Naz Reid, uno de los jugadores más queridos por los aficionados y el único integrante del plantel que había llegado antes que Edwards y Jaden McDaniels, ambos seleccionados en 2020
“Voy a extrañar a Naz, sin dudas. Es mi hermano, pero estoy muy feliz por los cambios en el vestuario”, afirmó Edwards. “Hay mentalidades y personalidades diferentes. Creo que todo va a encajar bien”
Un verano dedicado a construir vínculos
Después de identificar los cambios de ánimo constantes como una de sus principales debilidades, Minnesota decidió trabajar en la alegría y la química del grupo
Una visita a Francia organizada el mes pasado por Rudy Gobert permitió que los nuevos integrantes se conocieran mejor. Connelly describió la experiencia como una especie de “citas rápidas” para los recién llegados
Edwards, que comenzará su séptima temporada, fue uno de los impulsores de esa conexión interna. El escolta contó que el grupo de mensajes del equipo tuvo una intensa actividad durante los días previos al inicio del campamento de entrenamiento
“En los últimos años no pasábamos tiempo juntos durante el verano. Cada uno hacía lo suyo. Si queremos ganar, tenemos que empezar temprano. Tenemos que conocernos, agradarnos y querer ayudarnos”, explicó
McDaniels, uno de sus compañeros más cercanos, destacó la evolución de Edwards como líder. “Siempre va a ser sincero contigo, incluso si estás teniendo una mala noche o si no quieres escucharlo. Te lo va a decir. Eso es algo que respeto de su liderazgo, y además siempre predica con el ejemplo”, señaló
Más libertad para atacar y defender
Con Ball como principal encargado de iniciar las jugadas, Edwards ya no estará tan expuesto a las defensas de presión y a los bloqueos constantes que enfrentaba cuando manejaba más la pelota
Los Timberwolves esperan que esa modificación le permita aprovechar mejor sus movimientos sin balón, conservar más energía y recuperar su mejor nivel como defensor exterior
“Ahora tengo a LaMelo. Tengo un base, así que prácticamente no tengo que subir la pelota. Puedo quedarme en la esquina durante tres o cuatro jugadas seguidas y defender al mejor jugador”, resumió Edwards