NUEVA YORK (AP) — Ariana Grande cambia de registro en Petal. En su octavo álbum de estudio y primer trabajo de larga duración desde el final de su etapa en Wicked y de Eternal Sunshine (2024), la cantante se inclina por un tono más contenido y mira hacia adentro en una docena de temas marcados por la mesura
El giro ya se insinuaba en el sencillo principal, Hate That I Made You Love Me, que llegó al puesto número 1 del Billboard Hot 100 y deja en claro la apuesta del disco: una voz menos exhibicionista, apoyada en sintetizadores suaves, un estribillo de pop ligero y la producción de Ilya Salmanzadeh y Max Martin
Una Grande más contenida
La mayor parte del álbum sostiene esa idea. En Oh Well, una base más animada acompaña una letra de despedida sin rodeos. En Freak, el clima es brumoso, casi onírico, con un aire confesional. El resultado es un disco de texturas frías, a ratos cercanas a la apatía, pero todavía con encanto
También aparece un pulso de R&B sombrío, con una sensibilidad que recuerda a la tersura de SZA. Lo que casi no hay son los adornos vocales que convirtieron a Grande en una figura dominante del pop: aquí predominan la contención y una interpretación más baja de revoluciones
El cierre recupera energía
El tramo final es el más convincente. Like I Do gana fuerza sobre un bajo distorsionado, mientras Never Get Over Me deja una de las frases más filosas del álbum. Allí también aparece Bad Thing (Bunny Hop), el punto más alto de Petal, con guitarras dream-pop, empuje rítmico y una sensación de enamoramiento inmediato
El cierre llega con Nowhere, Nobody, que suma una melodía vocal de aire retro y efectos de vocoder. En el texto promocional del disco, Grande lo definió como algo que crece entre las grietas de lo frío y lo difícil. El concepto se sostiene: hay pequeñas alegrías repartidas entre arreglos atmosféricos y melodías algo lánguidas
Veredicto: Petal encuentra a Ariana Grande en un modo más sobrio y menos expansivo. Puede desconcertar a quienes esperan su gran despliegue, pero también muestra a una artista que decide bajar el volumen sin perder del todo el pulso pop
Calificación: tres estrellas sobre cinco. Para repetir: Bad Thing (Bunny Hop). Mejor evitar: Freak