James Flor y su esposa, la lideresa comunitaria María Ovidia Palechor, fueron asesinados en Cajibío, Cauca, en un ataque ocurrido en la madrugada del 1 de septiembre de 2026
Hombres armados habrían llegado hasta la vivienda de la pareja y disparado de manera indiscriminada. Hasta ahora, no se conocen capturas ni la identidad de los responsables
Una zona marcada por alertas previas
Flor hacía parte de la Mesa de Víctimas del municipio y adelantaba labores comunitarias orientadas al bienestar y al desarrollo social local. El doble homicidio elevó a 103 la cifra de líderes y defensores de derechos humanos asesinados en lo corrido de 2026
En Cajibío ya existían advertencias por riesgo humanitario. Los reportes de la Defensoría del Pueblo mencionaban afectaciones a los derechos humanos por el control territorial del Frente Jaime Martínez, además del tránsito del Frente Dagoberto Ramos y del Frente Carlos Patiño, junto con presencia de bandas locales
Pronunciamientos desde el Pacto Histórico
El expresidente Gustavo Petro afirmó que Flor y Palechor eran militantes del Pacto Histórico y personas cercanas a él. En su mensaje, habló de un contexto de violencia que, a su juicio, refleja un nuevo paramilitarismo en la zona
La representante Aida Quilcué recordó a Palechor como defensora de derechos humanos y lideresa indígena del Cauca. También destacó el trabajo comunitario de Flor en la zona rural de Cajibío y pidió una investigación exhaustiva
Por su parte, el senador Iván Cepeda señaló que ambos ejercían liderazgos indígenas vinculados al Consejo Regional Indígena del Cauca y reclamó el esclarecimiento total del crimen, además de capturas contra quienes participaron en su planeación y ejecución
Las reacciones coincidieron en exigir justicia y garantías para las comunidades que siguen bajo amenaza en el territorio